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Blog de Juan Yáñez, desde San Juan de los Morros, Venezuela....

LA FINALIDAD DEL PRESENTE BLOG ES PARA EXPRESAR IDEAS, COMENTAR LO QUE CONSIDERAMOS DIGNO DE ELLO Y HASTA PARA DECIR LO INCONVENIENTE SI FUERA NECESARIO...




LA POLÍTICA Y LOS POLÍTICOS


Juan Yáñez   15.09.2012
Aristóteles


               La política no es mala cosa, todo lo contrario, amigos lectores. El buen ejercicio de la política enaltece al que la practica y dignifica al ciudadano, quien goza del beneficio de una correcta y equitativa administración. La política, no solo requiere de un sistema donde la toma de decisiones para la consecución de los lineamientos del asunto público será responsabilidad de los encargados de ejercerla. A estos se les denomina políticos, naturalmente  forman parte de la ciudadanía y en sus funciones representan al estado y establecen el poder, es decir aquello que se da en llamar: la fuerza coercitiva legitimada.
A partir del neolítico, cuando el hombre en el transcurrir de su camino evolutivo surge la necesidad de establecer pautas para la organización social.  Filológicamente, política  es el arte de gobernar y de ello fueron los antiguos griegos los que se ocuparon de la formación, análisis, desarrollo y la práctica.. El propio Aristóteles se ocupó de ello y estableció los cánones filosóficos en su obra, titulada precisamente “Política”. A partir de allí, Atenas evolucionó  el término hasta convertirlo en la ciencia de gobernar  que se esparció por la civilización como un elemento imprescindible  en la organización humana. Siempre hubo en el ejercicio de la política toda clase de imperfecciones, falsedades, errores, intereses inconfesables y excesos de todo tipo. También hubo aciertos, aunque ellos nunca abundaron, porque nuestra naturaleza tiende a ser anárquica, en la que nunca  nos falta la necedad  y otras disipaciones propias de nuestra condición. A pesar de ello, el mundo llegó hasta aquí, mal o bien, pero al no haber otra cosa, debemos esforzarnos por tratar de convivir con la  mayor equidad, pluralidad, tolerancia y por sobre todo perseverancia. Los límites a ello serán infaltables, pero cuando se agote está virtud tan necesaria, deberá prevalecer la conciencia como única salida para el entendimiento.
Abundan  políticos de la más diversa condición. Existen aquellos bien intencionados, que actúan bajo principios y también de los otros, que carecen de toda virtud y no son otra cosa que desvergonzados marrulleros y farsantes. A algunos de estos últimos es pertinente citarlos por su desvergüenza sin límites. Son politiqueros vernáculos que se nutrieron y engordaron en todas las fuentes posibles de la forma más rastrera e indigna.
Existen dos pícaros de pronóstico, imposible de obviar en nuestra agenda doméstica. Empezaremos por Francisco Arias Cárdenas un espécimen de imposible comparación. Desafió a Chávez, lo comparó con una gallina, lo acusó de asesino y hoy indignamente se convirtió ante su comandante una simple gallina de su gallinero  personal.
El otro que citaremos no le va en zaga al avícola nombrado. Es Didalco Bolívar un todo terreno de un cinismo apabullante, de mirada espuria y huidiza, capaz de vender a su madre y entregarla. Luego de su gestión ambivalente en la gobernación aragüeña, acusado de desfalco de dineros públicos por el propio Chávez, se exilió, se arrimó a la oposición y hablo pestes de su acusador. Ahora volvió manso como cordero, adulando a Chávez, aliándosele para  recibir como dádiva una tregua en sus procesos judiciales. Hay muchos más que renquean por la misma pata y son todos ellos bufones del presidente, quien ríe satisfecho por tenerlos nuevamente sumisos en su redil y disponer de sus voluntades a su antojo.


Didalco Bolívar

Francisco Arias  Cárdenas

Material gráfico: superiorquars.wordpress.com        venezolanas capitalistas.blogspot.com     portalplanetasedna.com.ar