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Bienvenidos amables amigos y consecuentes lectores de nuestra................. COLUMNA DE PAPEL

Blog de Juan Yáñez, desde San Juan de los Morros, Venezuela....

LA FINALIDAD DEL PRESENTE BLOG ES PARA EXPRESAR IDEAS, COMENTAR LO QUE CONSIDERAMOS DIGNO DE ELLO Y HASTA PARA DECIR LO INCONVENIENTE SI FUERA NECESARIO...




Metafísica

Gráfica: deconceptos.com

Juan Yáñez     30.09.2012

                            Hablar de metafísica, amables amigos lectores, es sin duda una empresa definitivamente complicada, al menos para nosotros. El término es tan antiguo, que ya existía, mucho antes de haberle puesto nombre con que se la conoce  a esta “especialidad” filosófica. 
La metafísica estudia los aspectos de la realidad que son inaccesibles a la investigación científica. Para ello hubo de disponer de hombres que se ocuparan por pensar. Como bien sabemos, el pensamiento es un recurso natural de la condición humana. Los presocráticos, (filósofos anteriores a Sócrates) se ocuparon de ello y la historia lo confirma. La antigua Grecia  fue la elegida para dar comienzo a los fundamentos filosóficos propios del pensamiento occidental. La metafísica, como término, comenzó con Aristóteles a partir de unos apuntes que el filósofo había esbozado sobre diversos temas que no guardan relación entre sí. Fue Andrónico de Rodas, un filósofo que se ocupara de estudiar y compilar la obra aristotélica. Aquello que carecía de título y por la diversidad de lo anotado, sin encontrar clasificación adecuada, lo agrupó en volúmenes a los que les puso el rótulo de metafísica, (que significa: lo que está después de la física) por su ubicación en el lugar donde los ubicó. Los dichosos volúmenes fueron colocados a continuación de ocho libros de física. Lógicamente los conceptos anotados en esos apuntes, diferían y en ellos se hablaba de temas alejados del plano físico y Andrónico consideró apropiado colocarle el epígrafe de metafísica.   
Los filósofos presocráticos, como ya hemos expresado, hablaron de metafísica y luego  Platón estudió en sus diversos  Diálogos, la naturaleza de los seres. Con ello prepara a su discípulo, Aristóteles para desarrollar aquello que se llamó «filosofía primera», cuyo principal objetivo era el estudio del Ser como entidad, en sus razones, su finalidad y legado.
En la Edad Media, época de la civilización no tan oscura como se creía se enfrentaron, la teología  y la metafísica. Ambas apropiadas para el estudio de la naturaleza humana, principal objeto de la creación de Dios. Es entonces que el pensamiento se enfoca hacia una forma más racional y da lugar a la  teodicea una rama más de la filosofía, también conocida como teología natural, cuyo objetivo es la demostración coherente de la existencia de Dios mediante la razón.
Para simplificar hemos de recurrir a la objetividad del pensamiento vanguardista, claramente definido por el principio de no contradicción. Es un principio clásico de la lógica y la filosofía, por  el cual, una proposición y su negación no pueden ser una y otra verdaderas al mismo tiempo y en el mismo sentido. Del mismo modo nadie puede estar de acuerdo al mismo tiempo y en el mismo sentido una proposición y su negación. Fundamentalmente la metafísica estudia aquello en donde las apariencias de la realidad son impenetrables a la investigación científica. Según Emmanuel Kant, “Una afirmación es metafísica cuando afirma algo sustancial o relevante sobre un asunto («cuando emite un juicio sintético sobre un asunto») que por principio escapa a toda posibilidad de ser experimentado sensiblemente por el ser humano”.
De este modo, amables amigos, luego de haber consultados textos diversos, entre ellos a Wikipedia, al menos intentamos por medio de esta breve nota, clarificar un tema de difícil dilucidación. De todas maneras creemos que algo nos ha quedado claro y es la comprensión de  aquella célebre cita de Aristóteles:
 El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona.

LA POLÍTICA Y LOS POLÍTICOS


Juan Yáñez   15.09.2012
Aristóteles


               La política no es mala cosa, todo lo contrario, amigos lectores. El buen ejercicio de la política enaltece al que la practica y dignifica al ciudadano, quien goza del beneficio de una correcta y equitativa administración. La política, no solo requiere de un sistema donde la toma de decisiones para la consecución de los lineamientos del asunto público será responsabilidad de los encargados de ejercerla. A estos se les denomina políticos, naturalmente  forman parte de la ciudadanía y en sus funciones representan al estado y establecen el poder, es decir aquello que se da en llamar: la fuerza coercitiva legitimada.
A partir del neolítico, cuando el hombre en el transcurrir de su camino evolutivo surge la necesidad de establecer pautas para la organización social.  Filológicamente, política  es el arte de gobernar y de ello fueron los antiguos griegos los que se ocuparon de la formación, análisis, desarrollo y la práctica.. El propio Aristóteles se ocupó de ello y estableció los cánones filosóficos en su obra, titulada precisamente “Política”. A partir de allí, Atenas evolucionó  el término hasta convertirlo en la ciencia de gobernar  que se esparció por la civilización como un elemento imprescindible  en la organización humana. Siempre hubo en el ejercicio de la política toda clase de imperfecciones, falsedades, errores, intereses inconfesables y excesos de todo tipo. También hubo aciertos, aunque ellos nunca abundaron, porque nuestra naturaleza tiende a ser anárquica, en la que nunca  nos falta la necedad  y otras disipaciones propias de nuestra condición. A pesar de ello, el mundo llegó hasta aquí, mal o bien, pero al no haber otra cosa, debemos esforzarnos por tratar de convivir con la  mayor equidad, pluralidad, tolerancia y por sobre todo perseverancia. Los límites a ello serán infaltables, pero cuando se agote está virtud tan necesaria, deberá prevalecer la conciencia como única salida para el entendimiento.
Abundan  políticos de la más diversa condición. Existen aquellos bien intencionados, que actúan bajo principios y también de los otros, que carecen de toda virtud y no son otra cosa que desvergonzados marrulleros y farsantes. A algunos de estos últimos es pertinente citarlos por su desvergüenza sin límites. Son politiqueros vernáculos que se nutrieron y engordaron en todas las fuentes posibles de la forma más rastrera e indigna.
Existen dos pícaros de pronóstico, imposible de obviar en nuestra agenda doméstica. Empezaremos por Francisco Arias Cárdenas un espécimen de imposible comparación. Desafió a Chávez, lo comparó con una gallina, lo acusó de asesino y hoy indignamente se convirtió ante su comandante una simple gallina de su gallinero  personal.
El otro que citaremos no le va en zaga al avícola nombrado. Es Didalco Bolívar un todo terreno de un cinismo apabullante, de mirada espuria y huidiza, capaz de vender a su madre y entregarla. Luego de su gestión ambivalente en la gobernación aragüeña, acusado de desfalco de dineros públicos por el propio Chávez, se exilió, se arrimó a la oposición y hablo pestes de su acusador. Ahora volvió manso como cordero, adulando a Chávez, aliándosele para  recibir como dádiva una tregua en sus procesos judiciales. Hay muchos más que renquean por la misma pata y son todos ellos bufones del presidente, quien ríe satisfecho por tenerlos nuevamente sumisos en su redil y disponer de sus voluntades a su antojo.


Didalco Bolívar

Francisco Arias  Cárdenas

Material gráfico: superiorquars.wordpress.com        venezolanas capitalistas.blogspot.com     portalplanetasedna.com.ar

O. Henry, un maestro del relato breve...



Juan Yáñez   Septiembre 8 de 2012

                                  En esta oportunidad, se nos ocurre dedicar la columna, -- como en otras oportunidades-- a la literatura, arte exquisito, sin parangón,  que nos ha apasionado desde la niñez y que todavía llena muchos momentos de nuestro diario vivir.  incluiremos para el deleite de los amables lectores a un escritor estadounidense conocido como O. Henry, seudónimo que utilizó en todas sus obras. Hablaremos de él brevemente. Se  llamaba William S. Porter, quien fuera además periodista y farmacéutico.  Nacido en Carolina del Norte en 1882. En principio se ocupó de dirigir un periódico humorístico, sin mucho éxito. En 1896 era empleado en un banco y se le acusó de sustracción de dinero. Marchó a Honduras para evitar una condena. Al regresar fue encarcelado. Allí en la prisión, comenzó a escribir cuentos y a publicarlos. Al ser liberado viajó por Sudamérica durante algún tiempo y a su regreso se estableció en Nueva York donde escribiera sus mejores obras. Es el cuento corto fue su especialidad y en ello brilló como ninguno. La mayoría de sus relatos tienen lugar en la “Ciudad de los Rascacielos”. Son historias llenas de ingenio y en ellas se retratan los personajes comunes y corrientes de esa gran ciudad. Desde los pordioseros, los ricachones, sirvientes, policías, empleados, etc., tienen su lugar en la trama. Se caracteriza este escritor por llevar al lector a través de su relato, a situaciones interesantes que viven sus personajes, que luego de giros y actitudes repentinas, acaban en finales imprevistos y ocurrentes.   Su obra más conocida, Los cuatro millones, titulada así por el número de habitantes que tenía Nueva York en aquellos años del principio del siglo veinte. Hemos escogido, --según nuestro parecer-- uno de sus mejores cuentos, “El regalo de los Reyes Magos”,  por demás ingenioso, que pertenece a la referida obra.
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EL REGALO DE LOS REYES MAGOS   (O. Henry)

Un dólar y ochenta y siete centavos. Eso era todo. Y setenta centavos estaban en céntimos. Céntimos ahorrados, uno por uno, discutiendo con el almacenero y el verdulero y el carnicero hasta que las mejillas de uno se ponían rojas de vergüenza ante la silenciosa acusación de avaricia que implicaba un regateo tan obstinado. Delia los contó tres veces. Un dólar y ochenta y siete centavos. Y al día siguiente era Navidad.
Evidentemente no había nada que hacer fuera de echarse al miserable lecho y llorar. Y Delia lo hizo. Lo que conduce a la reflexión moral de que la vida se compone de sollozos, lloriqueos y sonrisas, con predominio de los lloriqueos.
Mientras la dueña de casa se va calmando, pasando de la primera a la segunda etapa, echemos una mirada a su hogar, uno de esos departamentos de ocho dólares a la semana. No era exactamente un lugar para alojar mendigos, pero ciertamente la policía lo habría descrito como tal.
Abajo, en la entrada, había un buzón al cual no llegaba carta alguna, Y un timbre eléctrico al cual no se acercaría jamás un dedo mortal. También pertenecía al departamento una tarjeta con el nombre de "Señor James Dillingham Young".
La palabra "Dillingham" había llegado hasta allí volando en la brisa de un anterior período de prosperidad de su dueño, cuando ganaba treinta dólares semanales. Pero ahora que sus entradas habían bajado a veinte dólares, las letras de "Dillingham" se veían borrosas, como si estuvieran pensando seriamente en reducirse a una modesta y humilde "D". Pero cuando el señor James Dillingham Young llegaba a su casa y subía a su departamento, le decían "Jim" y era cariñosamente abrazado por la señora Delia Dillingham Young, a quien hemos presentado al lector como Delia. Todo lo cual está muy bien.
Delia dejó de llorar y se empolvó las mejillas con el cisne de plumas. Se quedó de pie junto a la ventana y miró hacia afuera, apenada, y vio un gato gris que caminaba sobre una verja gris en un patio gris. Al día siguiente era Navidad y ella tenía solamente un dólar y ochenta y siete centavos para comprarle un regalo a Jim. Había estado ahorrando cada centavo, mes a mes, y éste era el resultado. Con veinte dólares a la semana no se va muy lejos. Los gastos habían sido mayores de lo que había calculado. Siempre lo eran. Sólo un dólar con ochenta y siete centavos para comprar un regalo a Jim. Su Jim. Había pasado muchas horas felices imaginando algo bonito para él. Algo fino y especial y de calidad -algo que tuviera justamente ese mínimo de condiciones para que fuera digno de pertenecer a Jim. Entre las ventanas de la habitación había un espejo de cuerpo entero. Quizás alguna vez hayan visto ustedes un espejo de cuerpo entero en un departamento de ocho dólares. Una persona muy delgada y ágil podría, al mirarse en él, tener su imagen rápida y en franjas longitudinales. Como Delia era esbelta, lo hacía con absoluto dominio técnico. De repente se alejó de la ventana y se paró ante el espejo. Sus ojos brillaban intensamente, pero su rostro perdió su color antes de veinte segundos. Soltó con urgencia sus cabellera y la dejó caer cuan larga era.
Los Dillingham eran dueños de dos cosas que les provocaban un inmenso orgullo. Una era el reloj de oro que había sido del padre de Jim y antes de su abuelo. La otra era la cabellera de Delia. Si la Reina de Saba hubiera vivido en el departamento frente al suyo, algún día Delia habría dejado colgar su cabellera fuera de la ventana nada más que para demostrar su desprecio por las joyas y los regalos de Su Majestad. Si el rey Salomón hubiera sido el portero, con todos sus tesoros apilados en el sótano, Jim hubiera sacado su reloj cada vez que hubiera pasado delante de él nada más que para verlo mesándose su barba de envidia.
La hermosa cabellera de Delia cayó sobre sus hombros y brilló como una cascada de pardas aguas. Llegó hasta más abajo de sus rodillas y la envolvió como una vestidura. Y entonces ella la recogió de nuevo, nerviosa y rápidamente. Por un minuto se sintió desfallecer y permaneció de pie mientras un par de lágrimas caían a la raída alfombra roja.
Se puso su vieja y oscura chaqueta; se puso su viejo sombrero. Con un revuelo de faldas y con el brillo todavía en los ojos, abrió nerviosamente la puerta, salió y bajó las escaleras para salir a la calle.
Donde se detuvo se leía un cartel: "Mme. Sofronie. Cabellos de todas clases". Delia subió rápidamente Y, jadeando, trató de controlarse. Madame, grande, demasiado blanca, fría, no parecía la "Sofronie" indicada en la puerta.
-¿Quiere comprar mi pelo? -preguntó Delia.
-Compro pelo -dijo Madame-. Sáquese el sombrero y déjeme mirar el suyo.
La áurea cascada cayó libremente.
-Veinte dólares -dijo Madame, sopesando la masa con manos expertas.
-Démelos inmediatamente -dijo Delia.
Oh, y las dos horas siguientes transcurrieron volando en alas rosadas. Perdón por la metáfora, tan vulgar. Y Delia empezó a mirar los negocios en busca del regalo para Jim.
Al fin lo encontró. Estaba hecho para Jim, para nadie más. En ningún negocio había otro regalo como ése. Y ella los había inspeccionado todos. Era una cadena de reloj, de platino, de diseño sencillo y puro, que proclamaba su valor sólo por el material mismo y no por alguna ornamentación inútil y de mal gusto... tal como ocurre siempre con las cosas de verdadero valor. Era digna del reloj. Apenas la vio se dio cuenta de que era exactamente lo que buscaba para Jim. Era como Jim: valioso y sin aspavientos. La descripción podía aplicarse a ambos. Pagó por ella veintiún dólares y regresó rápidamente a casa con ochenta y siete centavos. Con esa cadena en su reloj, Jim iba a vivir ansioso de mirar la hora en compañía de cualquiera. Porque, aunque el reloj era estupendo, Jim se veía obligado a mirar la hora a hurtadillas a causa de la gastada correa que usaba en vez de una cadena.
Cuando Delia llegó a casa, su excitación cedió el paso a una cierta prudencia y sensatez. Sacó sus tenacillas para el pelo, encendió el gas y empezó a reparar los estragos hechos por la generosidad sumada al amor. Lo cual es una tarea tremenda, amigos míos, una tarea gigantesca.
A los cuarenta minutos su cabeza estaba cubierta por unos rizos pequeños y apretados que la hacían parecerse a un encantador estudiante holgazán. Miró su imagen en el espejo con ojos críticos, largamente.
"Si Jim no me mata, se dijo, antes de que me mire por segunda vez, dirá que parezco una corista de Coney Island. Pero, ¿qué otra cosa podría haber hecho? ¡Oh! ¿Qué podría haber hecho con un dólar y ochenta y siete centavos?."
A las siete de la noche el café estaba ya preparado y la sartén lista en la estufa para recibir la carne.
Jim no se retrasaba nunca. Delia apretó la cadena en su mano y se sentó en la punta de la mesa que quedaba cerca de la puerta por donde Jim entraba siempre. Entonces escuchó sus pasos en el primer rellano de la escalera y, por un momento, se puso pálida. Tenía la costumbre de decir pequeñas plegarias por las pequeñas cosas cotidianas y ahora murmuró: "Dios mío, que Jim piense que sigo siendo bonita".
La puerta se abrió, Jim entró y la cerró. Se le veía delgado y serio. Pobre muchacho, sólo tenía veintidós años y ¡ya con una familia que mantener! Necesitaba evidentemente un abrigo nuevo y no tenía guantes.
Jim franqueó el umbral y allí permaneció inmóvil como un perdiguero que ha descubierto una codorniz. Sus ojos se fijaron en Delia con una expresión que su mujer no pudo interpretar, pero que la aterró. No era de enojo ni de sorpresa ni de desaprobación ni de horror ni de ningún otro sentimiento para los que que ella hubiera estado preparada. Él la miraba simplemente, con fijeza, con una expresión extraña.
Delia se levantó nerviosamente y se acercó a él.
-Jim, querido -exclamó- no me mires así. Me corté el pelo y lo vendí porque no podía pasar la Navidad sin hacerte un regalo. Crecerá de nuevo ¿no te importa, verdad? No podía dejar de hacerlo. Mi pelo crece rápidamente. Dime "Feliz Navidad" y seamos felices. ¡No te imaginas qué regalo, qué regalo tan lindo te tengo!
-¿Te cortaste el pelo? -preguntó Jim, con gran trabajo, como si no pudiera darse cuenta de un hecho tan evidente aunque hiciera un enorme esfuerzo mental.
-Me lo corté y lo vendí -dijo Delia-. De todos modos te gusto lo mismo, ¿no es cierto? Sigo siendo la misma aún sin mi pelo, ¿no es así?
Jim pasó su mirada por la habitación con curiosidad.
-¿Dices que tu pelo ha desaparecido? -dijo con aire casi idiota.
-No pierdas el tiempo buscándolo -dijo Delia-. Lo vendí, ya te lo dije, lo vendí, eso es todo. Es Nochebuena, muchacho. Lo hice por ti, perdóname. Quizás alguien podría haber contado mi pelo, uno por uno -continuó con una súbita y seria dulzura-, pero nadie podría haber contado mi amor por ti. ¿Pongo la carne al fuego? -preguntó.
Pasada la primera sorpresa, Jim pareció despertar rápidamente. Abrazó a Delia. Durante diez segundos miremos con discreción en otra dirección, hacia algún objeto sin importancia. Ocho dólares a la semana o un millón en un año, ¿cuál es la diferencia? Un matemático o algún hombre sabio podrían darnos una respuesta equivocada. Los Reyes Magos trajeron al Niño regalos de gran valor, pero aquél no estaba entre ellos. Este oscuro acertijo será explicado más adelante.
Jim sacó un paquete del bolsillo de su abrigo y lo puso sobre la mesa.
-No te equivoques conmigo, Delia -dijo-. Ningún corte de pelo, o su lavado o un peinado especial, harían que yo quisiera menos a mi mujercita. Pero si abres ese paquete verás por qué me has provocado tal desconcierto en un primer momento.
Los blancos y ágiles dedos de Delia retiraron el papel y la cinta. Y entonces se escuchó un jubiloso grito de éxtasis; y después, ¡ay!, un rápido y femenino cambio hacia un histérico raudal de lágrimas y de gemidos, lo que requirió el inmediato despliegue de todos los poderes de consuelo del señor del departamento.
Porque allí estaban las peinetas -el juego completo de peinetas, una al lado de otra- que Delia había estado admirando durante mucho tiempo en una vitrina de Broadway. Eran unas peinetas muy hermosas, de carey auténtico, con sus bordes adornados con joyas y justamente del color para lucir en la bella cabellera ahora desaparecida. Eran peinetas muy caras, ella lo sabía, y su corazón simplemente había suspirado por ellas y las había anhelado sin la menor esperanza de poseerlas algún día. Y ahora eran suyas, pero las trenzas destinadas a ser adornadas con esos codiciados adornos habían desaparecido.
Pero Delia las oprimió contra su pecho y, finalmente, fue capaz de mirarlas con ojos húmedos y con una débil sonrisa, y dijo:
-¡Mi pelo crecerá muy rápido, Jim!
Y enseguida dio un salto como un gatito chamuscado y gritó:
-¡Oh, oh!
Jim no había visto aún su hermoso regalo. Delia lo mostró con vehemencia en la abierta palma de su mano. El precioso y opaco metal pareció brillar con la luz del brillante y ardiente espíritu de Delia.
-¿Verdad que es maravillosa, Jim? Recorrí la ciudad entera para encontrarla. Ahora podrás mirar la hora cien veces al día si se te antoja. Dame tu reloj. Quiero ver cómo se ve con ella puesta.
En vez de obedecer, Jim se dejo caer en el sofá, cruzó sus manos debajo de su nuca y sonrió.
-Delia -le dijo- olvidémonos de nuestros regalos de Navidad por ahora. Son demasiado hermosos para usarlos en este momento. Vendí mi reloj para comprarte las peinetas. Y ahora pon la carne al fuego.
Los Reyes Magos, como ustedes seguramente saben, eran muy sabios -maravillosamente sabios- y llevaron regalos al Niño en el Pesebre. Ellos fueron los que inventaron los regalos de Navidad. Como eran sabios, no hay duda que también sus regalos lo eran, con la ventaja suplementaria, además, de poder ser cambiados en caso de estar repetidos. Y aquí les he contado, en forma muy torpe, la sencilla historia de dos jóvenes atolondrados que vivían en un departamento y que insensatamente sacrificaron el uno al otro los más ricos tesoros que tenían en su casa. Pero, para terminar, digamos a los sabios de hoy en día que, de todos los que hacen regalos, ellos fueron los más sabios. De todos los que dan y reciben regalos, los más sabios son los seres como Jim y Delia. Ellos son los verdaderos Reyes Magos.
FIN


Agradecimiento  a Ciudad Seva por el texto del cuento y a es.wikipedia.org por la gráfica.

EL ANGEL CAÍDO

gráfica: bigrafiasyvidas.com


Juan Yáñez                        Agosto 26. 2012

                                    Nos acabamos de enterar por una nota publicada justamente hoy en La Nación de Buenos Aires, y con ella nos servimos de fuente, para traer a la columna a Ingrid Betancourt, quien todavía está en el tapete y  no ha sido olvidada totalmente por la opinión pública internacional.  La ex senadora  y rehén de las FARC,  que durante más de seis años soportó el cautiverio, que a pesar de la incuestionable mortificación y secuelas que ello supone, superara, física y mentalmente, (por lo menos en apariencia) sin mayores inconvenientes, luego de ser liberada. Ya en el momento de descender de helicóptero que la transportara desde su calvario en la selva, se la veía como si hubiere regresado de una aventura turística. Lucía sonriente, elegante con un uniforme militar a la medida, rozagante y mostrando una salud a todas luces envidiable.  De ello hace ya cuatro años. Luego sucedió el imponente traspié político que sorprendió a todos, cuando reclamara al estado colombiano una indemnización por una cantidad millonaria, por supuestas responsabilidades en el incidente, en que culpaba por negligencia a las fuerzas armadas de su país. Hoy, Ingrid Betancourt vive en el Reino Unido, estudia teología y griego antiguo en Oxford y goza de de una salud al parecer estable, Seguramente el largo cautiverio dejó huellas en su psiquis y ello tuvo sus efectos,  pero lo que más le preocupa y lo siente en lo profundo de su corazón, es el aborrecimiento de sus connacionales que le perdieron el cariño, luego de la indecorosa exigencia pecuniaria que habrían de pagar los contribuyente colombianos; ni más ni menos, sus propios paisanos y admiradores. Por supuesto “todo se derrumbó”, como bien dice una canción; sin embargo no le ha ido mal en lo económico. Logró recaudar millones por publicaciones y otras actividades afines y está en proyecto una película. Aún no ha regresado a Colombia, se la suele ver por las principales ciudades europeas, donde aún es reconocida y homenajeada en contraposición al desprecio y olvido en su patria sudamericana. Por supuesto tiene muy en alto el orgullo por su otra  nacionalidad, la francesa. Nación que la glorificara con la Legión de Honor. Distinciones no le han faltado, fue agraciada con el Premio Príncipe de Asturias a la Concordia, en España y recibiera los santos óleos de la santidad por el papa Benedicto XVI, además de  otras importantes deferencias. Nada de ello ha valido para su máxime ambición, llegar a la primera magistratura de Colombia. Sus anhelos  fueron  siempre enfocados hacia el plano político, y para ello son  necesarios los votos  de los electores de la tierra que le vio nacer. Por ahora todo ello luce distante y quizás inalcanzable. Mientras tanto reflexiona sobre los avatares de la vida que le tocara vivir. Afortunadamente dispone de dinero y de posibilidades de incrementarlo haciendo buenos negocios relacionados con su aventurada odisea. Ya el tiempo dirá como sigue la historia…

LA GORRA DE CAPRILES RADONSKI


Imagen: lapatilla.com

Juan Yáñez   Publicado el 11 de agosto de 2012
                          “No hay mal que por bien no venga”.

                                             Evidentemente nuestro CNE, el órgano responsable de la transparencia de los procesos electorales y referendarios;  regulador por excelencia de la equidad electoral y mucho más aún, que  debiera ser de todos; sin embargo, no lo es. En esta Tierra de Gracia, no hay quien ignore que el CNE, forma parte del aparataje chavista y que obedece a directivas del gobierno. Su portavoz, más calificado, su presidenta, Tibisay Lucena, competente dama que antes las cámaras muestra una actitud de seguridad y firmeza, “le ha salido el tiro por la culata”. Que me disculpen los elegantes del idioma por esta expresión propia del vocabulario popular y coloquial,  pero así nos tiene acostumbrados nuestro presidente en sus peroratas y a pesar de que no nos gusta, inevitablemente se nos pega. Así de simple y franco, amigos y consecuentes lectores. La  referida expresión se nos ocurrió, a  propósito del invariable afán de la titular del CNE, de prohibir y censurar, no lo propio, sino lo ajeno, que devino, según nuestra opinión, su desacertado dictamen o advertencia, hacia Capriles Radonski, por el uso de la gorra tricolor.
La doctora Tibisay Lucena logró (sin proponerlo) crear un elemento simbólico que necesitaba la oposición para su campaña.  ¡Ahora la gorra somos todos!!!  Hay gorras por doquier, por donde se vaya y no hay más, porque la demanda es tan exigente que los fabricantes no dan abasto en confeccionarlas. Por ello queda una vez más demostrada la infalibilidad  del conocido refrán: “no hay mal que por bien no venga” Lo axiomático y trascendente de esta situación que compromete al uso de la gorra tricolor radica en la desobediencia del candidato Capriles a quitársela. Como consecuencia de ello, que podríamos llamarlo rebeldía justificada” producida por las numerosas violaciones a las normativas comiciales  reiterativas por demás, del candidato oficialista y que el CNE consiente ilegalmente y en algún momento deberá responder por ello.
Esta prenda (la gorra tricolor) se ha convertido en una digna muestra de absoluta firmeza y de valiente convicción política para aquellos que anhelamos una patria libre y soberana; un trascendental acontecimiento que lejos de ser una eventualidad, se acerca y mucho a la CAUSALIDAD, que no es otra cosa que la  ley natural que alcanza por su propia virtud a producir los hechos de la existencia.
 Como dato ilustrativo  recurrimos a la Historia Universal que nos habla del Gorro Frigio, una especie de caperuza cónica de extremo curvado confeccionado con lana o fieltro. Su probable origen proviene de la región de Frigia, en lo que hoy es Turquía y era un distintivo de emancipación patriótica de ese pueblo. Los griegos lo trajeron a occidente y el  Imperio Romano lo convirtió en el distintivo de los libertos. Durante la Revolución Francesa el gorro frigio  se convertiría definitivamente como símbolo universal de la libertad  y la  independencia. Lo apreciamos en el célebre cuadro de  Delacroix de 1830, “La libertad guiando al pueblo” Lo exhibe en su cabeza la dama que representa a la Libertad, que es símbolo de la República Francesa. A partir del siglo XIX, varias repúblicas  ostentan el gorro frigio en sus símbolos nacionales. Es entonces amables lectores que la gorra tricolor se semeja día a día con el célebre gorro frigio, símbolo de la emancipación de los pueblos sometidos. La gorra tricolor es nuestro símbolo de unidad que pertenece a todos los venezolanos sin distinción de ninguna naturaleza. Ya llegará el tiempo de poner fin a las diferencias inexistentes, concebidas por avieso  capricho irracional y vejatorio. La esperanza reside en el voto del próximo 7 de octubre y en la determinación de no aceptar la violación de  los preceptos constitucionales. La gorra tricolor es un símbolo irrenunciable que distingue a los que amamos la patria. 

SE LE AGOTÓ EL TIEMPO, CAMARITA…

Gráfica: nuestrorelojdearena.blogspot.com

Juan Yáñez   Publicado el 05.08.2012
                        El  tiempo, es una magnitud física que se ocupa de  la duración de las cosas, que establece la secuencia de los sucesos y quien  instituye el pasado, el presente y el futuro. Es el supremo catalizador; nada escapa a su influencia y al poder de su metamorfosis. El  tiempo es capaz de desgastar la piedra más dura  y es hábil para trasformar aquello que física o químicamente lo requiera para sus debidos procesos. Sin embargo como todo lo creado es finito y mucho más finito aún es el límite que el tiempo dispone para dar la oportunidad de probar a aquellos que presumen de ser sus personas o lo que ellas ofrecen,  una panacea política, −en definitiva−  muestren las pruebas de que realmente lo son.  En este mismo contexto,  atinado será decir que a algo o a alguien SE LE AGOTÓ EL TIEMPO al no lograr concretar apropiadamente por lo menos una porción aceptable de las ventajas ofrecidas. Para ilustrar y de paso ir directo al meollo de la cuestión, nos cabe preguntarnos:    Si acaso, catorce largos años de iniquidades, corrupciones y arbitrariedades y cuanto desafuero organizó el gobernante actual,  no fueron suficientes pruebas de las ineptitudes que ese mismo mandatario mostrara con ideas más que estrambóticas, cual será la medida para aceptar como correcta semejante componenda presidencial.   A todo ello, imposible será tomar por cuerdo a alguien que aún no acepte como cierto y evidente el desbarajuste en que se haya sumergida la nación en todos sus niveles. Reiteramos, señor presidente, difinitivamente: SE LE AGOTÓ EL TIEMPO. Sin embargo aún se cree invencible, dispone a su arbitrio de los bienes públicos, de la infraestructura del estado  para su campaña, hace uso y abuso de los recursos humanos nacionales y estadales, injuria a más no poder al candidato opositor y si ello no fuera suficiente violación a los preceptos constitucionales, tergiversa y oculta, que tras 14 años de desgobierno   ha dejado en  la carraplana a un país que gozaba de una situación política, social y económica envidiable; con el agravante de haber despilfarrado, en ejercicio de su cargo, ingresos extraordinarios de una magnitud apabullante, nunca antes vista.
 Propios y extraños ven llegar el fin de un camino que se agotó irremisiblemente. Día tras día se van apagando las luces de aquel gobernante que se creyó mesias y no paso de aventurero, que medrara a fuerza de promesas, que más que promesas fueron ardides en desprecio de su propio pueblo y aún funge de “Tío Rico” a tantos  gobernantes del orbe sin mayores honras que mostrar y  que no tienen el menor recato en adularlo servil e indignamente para echar mano al dinero, del que bien saben proviene del tesoro nacional y es de ilícita disposición,  que un manirroto jefe de estado, les ofrece con la intención de le exalten su desmesurado ego. En la historia reciente pocos fueron los investidos de mando que han mostrado un mínimo de decoro y dignidad. La mayoría de ellos se encuentran en la región y presumen de estadistas por no tener otra valiosa cosa que mostrar,  salvo la codicia que ocultan tras la sonrisa de cuidadas dentaduras.
 También lo anecdótico tiene cabida en este sainete populachero. Hasta los flemáticos ingleses no escapan a una inmoralidad más que supina.    
Amigos y consecuentes lectores, una muestra irrefutable de esta descarada puñetería, la dio un “ilustre” alcalde londinense, elegido por los ciudadanos de la propia capital del Reino Unido, orgullosa nación de grandes hombres que la historia acredita,  que forma parte del primer mundo; insignes cultores de la aristocrática más “rancia”  y distinguida, no tuvieron el menor reparo en aceptar complacidos las dádivas petroleras que el héroe del Museo Militar les enviaba  para abaratar el transporte público a los “bien cuidados” ancianos ingleses, mientras que en nuestro país, muchos viejos apenas sobreviven con limosnas y deben caminar al no poder pagar su pasaje y  así evitar el maltrato y desprecio de choferes y colectores.     
Todo lo que sube infaliblemente bajará, caerá por su propio peso y su caída dependerá del impulso con que ha sido arrojado. Del mismo modo el tiempo se está agotando y pronto algún paisita de a pié, paseando frente a Miraflores, dirá al pasar ante a la reja: SE  LE AGOTÓ EL TIEMPO, CAMARITA…
gráfica: impactonna.com

UNA ACLARACIÓN NECESARIA


Juan Yáñez       Publicada el 04 de agosto de 2012

Para los amables y consecuentes lectores de la COLUMNA DE PAPEL,  que se publicaba los domingos en EL Diario La Antena de San Juan de los Morros, Venezuela.

El principio de la relación entre el periódico y nosotros dio comienzo luego de una amable conversación con Reinaldo "Nano" Piermattei. De ello surgió la posibilidad de escribir una serie de notas, sin un tema preciso para ser publicadas en el Diario La Antena, que él dirige. Días después dimos comienzo a la columna por expresa invitación de su director.  Ello funcionó de mutua conformidad durante más de cuatro años, desde el 11 de mayo de 2008 hasta el 24 de junio de 2012, en que publicaron "Columna de Papel", puntualmente todos los domingos.  Compartimos muchos agradables momentos con sus directivos y el personal del periódico en que existiera siempre la mejor relación de amistad y compañerismo.

 Sin embargo, sin mediar absolutamente  motivo alguno que hubiere  alcanzado nuestro conocimiento, inexplicablemente y sin que hayamos recibido hasta los momentos la menor explicación y menos aún las  necesarias excusas, dejaron de publicar los artículos que  con nuestra firma enviábamos semanalmente. No es de nuestra exigencia solicitar explicaciones. Deberían ser los responsables del diario, los obligados a suministrarlas. Sin embargo a pesar de todo, no nos sentimos en lo más mínimo ofendidos, solo contrariados por el silencio de nuestros ex relacionados, pero sí y con toda propiedad juzgamos esos procederes como injustamente inmerecidos, por sobre todo, por haber  siempre existido una excelente y análoga relación de camaradería, de respeto y de aprecio. Aceptable al menos, sería, si entre las posibles causas de esta ingrata situación se antepusieran razonables intereses de otra naturaleza, como conjeturamos. En ese caso solo hubieran bastado unas pocas palabras para justificar los motivos y que hubiéramos perfectamente comprendido, aceptado y conciliado como buenos amigos. Sin ser necesario agregar más al respecto, ponemos punto final  al desafortunado incidente. Haremos  borrón y cuenta nueva y de esta manera damos por terminada la cuestión.

A nuestros amables y consecuentes lectores, les enviamos  nuestro más sincero reconocimiento. Continuaremos escribiendo la COLUMNA DE PAPEL y publicando en BLOG como siempre se ha hecho desde su creación. Convocamos a nuestros amigos lectores a que nos sigan por este importante medio comunicaciónal, con el que continuaremos brindando nuestro mensaje con la mayor veracidad, entusiasmo y complacencia.       

LA HORA DE VOTAR SE APROXIMA…


Henrique Capriles Radonski, futuro Presidente de Venezuela

Juan Yáñez
                                         Para la política, el hombre es un medio; para la moral es un fin. Herder
                                                      Este pensamiento justifica el compromiso moral de incluir en nuestras notas el tema político. Lo hemos hecho en este medio y paralelamente en un diario  de la  prensa escrita de San Juan de los Morros, la que todos los domingos se animaba, −con la mayor disposición y entusiasmo− a publicar la presente columna y por ello siempre tendrán nuestro más sincero reconocimiento y gratitud. Volviendo al tema político, hemos explicado, quizás más de una vez las razones de ello, sin embargo se nos hace necesario reiterar y discúlpennos los amables y consecuentes lectores. Definitivamente nunca fue la política un tema  plausible para ser cortejado desde el punto de vista partidista,  según nuestras preferencias. Sin embargo, nos suscribimos plenamente a la célebre máxima, aquella que dice: nobleza obliga y por ello nos es menester alegar, que las incongruencias políticas  (léase gobiernos corruptos, arbitrarios, ilegítimos) no deben jamás aceptarse por nadie, en especial por ningún ciudadano digno  y menos aún por aquellos que disponen de alguna tribuna, aunque sea modesta, en la que puedan expresarse cuando la palabra dicha o escrita les es ingénita y se sienten motivados a practicarla.
 Luego de este introito, solo nos queda entrar en el tema que hemos elegido para esta oportunidad.
 Pocas semanas quedan ya, para seguir hablando del tema político de rigurosa actualidad y que se denomina: Campaña Presidencial, Venezuela 2012. El próximo 7 de octubre, reiteramos, está a la vuelta de la esquina, ambos candidatos en puja para dirigir el destino de Venezuela para los próximos seis años, están en la recta final de una carrera de fondo. Ambos también, -como les es perentorio- tienen sus estrategias para convencer a los electores de las oportunidades que gozarían si le dieran su voto. Sin embargo, -y este es el porqué de la cuestión-  el  candidato de la oposición se encuentra en inferioridad de condiciones, ante el rival oficialista, que corre con deshonesta ventaja: Hace su campaña con una arbitrariedad de recursos apabullarte y obscena. Días atrás en ocasión de la visita a San Juan de los Morros, del candidato del gobierno hizo alarde de un aparataje propagandístico excedido hasta el hartazgo, de una dimensión gigantesca, utilizando  recursos y personal del estado, violando fundamentalmente la Constitución, las reglas electores,  la ética, aunado a una desvergüenza incalificable e inaudita.
De ello damos fe, porque hemos sido testigos, nos sorprendió la infraestructura organizativa,  tan sincronizada y procesada para llevar a cabo el evento propagandístico con todo tipo de componentes de primera línea. Desde los autobuses especialmente despachados desde diversos puntos del país para llevar público al mitin, ganados a fuerza de mañas, dádivas y promesas. También empleados públicos obligados a concurrir con la consabida franela roja rojita, que de no hacerlo, corren el  riesgo de ser despedidos. Un extraordinario despliegue de vehículos oficiales, nuevos, lujosos, sin identificación alguna, ni placas, para el traslado y diligencias del personal encargado de organizar la concentración. Todos ellos, (nos consta) incluidos en nóminas oficiales, pagados con dinero del tesoro nacional.  A pesar del esfuerzo, estas situaciones no alcanzan los resultados que el gobierno espera por la caducidad de su candidato, inocultablemente enfermo de gravedad, carente  ya de discurso,  que llega apenas a ser una repetición grotesca de anteriores épocas, en que aún gozaba de crédito, aunque nunca no lo mereciera. Se repiten a diario en todo el país estas artimañas políticas y aquellos encargados de la salvaguarda de las leyes, principalmente sus más inmediatos responsables, los rectores del CNE, permanecen ciegos y sordos ante tanta ignominia. 
Mientras tanto y ello es motivo de optimismo,  el majunche, despectivo calificativo que Chávez utiliza para ofender a su oponente, −Enrique Carriles Radonski−  se le agranda día a día, sin importar a cuanta encuesta  gobiernera  y manipulada se lance a los medios El desprestigio chavista intenta arroparse aún, con las mismas promesas que durante catorce años incumplió a pesar de los .colosales recursos que no fue capaz de administrar, en medio de una apabullante corrupción e ineptitud.
Chávez y el PSUV no ignoran que Capriles es un hueso duro de roer, pues las encuestas serias y los sondeos de opinión  reflejan resultados favorables para el candidato de la unidad y  por el contrario Chávez pierde terreno apresuradamente y  sin pausa. Capriles demuestra  un incansable dinamismo y posee una irrefutable  vocación de liderazgo de notable  potencial. Sin duda Enrique Capriles Radonski, el abanderado de todos aquellos que nos duele la Patria,  es una segura promesa de victoria, un candidato arrollador, con ideas, experiencia, probidad, esperanza y  firme carta de triunfo para la presidencia de Venezuela. Los que así pensamos, solo nos quedan las urnas para despertar de esta larga pesadilla y dar comienzo a la reconstrucción de Venezuela. Dios así lo quiera…

MORAL Y LUCES, CONCEPTOS IMPRESCINDIBLES EN LA POLÍTICA

Gráfica: forumvenezuela.blogspot.com
Juan Yáñez

El sentido moral es de gran importancia. Cuando desaparece de una nación, toda la estructura social va hacia el derrumbe. Alexis Carrel (1873-1944) Biólogo y médico francés.

                                               Si la democracia, o lo que así se hace llamar, carece de moral y para completar notamos que también esta escasa de luces, nos encontraríamos ante una situación extremadamente perversa. En el plano político, la inmoralidad se sustenta en el despotismo y la ineptitud para gobernar, ambas son una constante en los pueblos sometidos, aquellos que sus gobiernos ostentan falsos valores democráticos, que asociados a la intolerancia   y la necedad, hacen que sus gestores hagan todo lo posible para perpetuarse en el poder. Es el continuismo político uno de los vicios más repetidos en las pseudos-democracias de hoy día, cuando más que nunca, bullen con disfraces de legalidad.  Aceptado es y a la vez imperioso que las democracias modernas se atengan a las reglas que hacen que esa forma de gobierno respete las premisas fundamentales del sistema y se aplique debidamente el principio de alternabilidad, que permite el cambio periódico de los gobernantes. Existen mecanismos que emanan de la Constitución Nacional,  fundamentalmente por medio del sufragio, que permiten la participación de partidos o personas ajenas a los que están en el poder para que accedan al gobierno. La Venezuela de hoy inmersa en un amasijo de ideas descabelladas, ineficiencias, violaciones a todos los derechos posibles, menoscabo y manipulación de los poderes y para acabar con tanta insensatez aquí resumida, agregaremos la destrucción sistemática y maligna de la totalidad de las instituciones, que para diversos y convenientes propósitos hacen que una nación sea libre, digna y competente. Lejos de avanzar hacia un mejor destino, hemos hecho un camino inverso, que nos ha llevado hacia un descalabro generalizado e inaudito, entre los más perniciosos que hayan existido en la historia. A este infausto estadio hemos llegado, amables amigos y consecuentes lectores, pero distantes de abatirnos, no nos queda otra elección que desarrollar la entereza y el compromiso que nos obligan las circunstancias para poner fin a esta calamidad por medio de sufragio. Seamos concientes que no existe otra alternativa posible que ejercer el derecho a voto y éste se practica concurriendo a votar con la mayor disposición y entusiasmo. Los tiempos están llegando, se aproxima la hora poner freno a la barbarie; decididamente maligna que supone la permanencia de un gobernante que ha violado hasta el cansancio normas, leyes y todo lo decente que un estado debe preservar. En este siglo, cuando ya la ciencia ha dado comienzo a un descubrimiento trascendental para controlar la energía, que ocupa la atención de la comunidad toda, la política y el escenario social lucen desfasados en este país y otros del mundo. Ya la generalidad de los pueblos no respalda la inercia y la insensatez de gobernantes que se enquistan en el poder para el usufructo del mismo. Es necesario rechazar a los gobiernos megalómanos  que hacen hasta lo inadmisible y  aborrecible  para mantenerse en el poder. De allí partimos para cimentar una tribuna para animar a aquellos que aún no alcanzan a medir las consecuencias que el continuismo político se ha arrogado en esta tierra. Desde impropias arengas llenas de mentiras, hasta la estolidez más inaudita han plagado el escenario electoral en que trata de favorecerse el oficialismo. Muestra de ello son las palabras del primer magistrado quien criticó el pasado viernes 6 del presente, a miembros de la oposición que se valen del pensamiento del Libertador, Simón Bolívar para alertar sobre el peligro del continuismo en el poder,  expresando que él es un redistribuidor del poder. "Yo oía hace poco al candidato de la derecha tratando de confundir cuando se refiere a la frase de Bolívar que indica que es negativo que un individuo se mantenga mucho tiempo en el poder", dijo y continuó diciendo:
"Creo que Bolívar se refería al poder en las manos de un solo hombre. Mi intención no es esa, es redistribuir el poder. Soy un redistribuidor del poder para darle más al pueblo. No se trata de un hombre en el poder, sino de un pueblo en el poder", agregó.
"Me río de voceros de la derecha que dicen que Chávez simboliza el continuismo. Nosotros somos la continuidad del proceso revolucionario. Que nadie se equivoque",
enfatizó el primer mandatario. Notamos en su arenga que lejos de justificarse, salir a airoso y paso sereno, se enreda aún más en sus propias palabras. Ninguno desconoce en esta patria y en el mundo entero que nada, ni nadie está por encima de su voluntad y megalomanía.
El candidato de la oposición no necesita la menor justificación para demostrar sus aptitudes En su experiencia como gobernante ha dado suficientes pruebas de autenticidad personal y distinguida valía en sus gestiones como alcalde y gobernador que le ha correspondido asumir. En estos tiempos dificultosos es menester que los  gobernantes sean  incorruptibles y con aptitudes gerenciales, que se ocupen de administrar con la mayor eficiencia y buena voluntad y no para eternizarse en el poder.  Pasen un feliz domingo, amigos todos… 


gráfica: venelogia.com

“LA CONSTITUCIÓN SIRVE PARA TODO…”


gráfica: elp.dip.com

Juan Yáñez

No hay tiranía más cruel que la que se perpetra bajo el escudo de la ley y en nombre de la justicia.    Barón De Montesquieu

                                                       La frase con que titulamos la presente nota, no es nueva, queridos amigos y consecuentes lectores; es de vieja data. La historia está plagada de insolencias expresadas por malos políticos y peores gobernantes, que se afincaron en el poder para desde allí transgredir impunemente. No es necesario apartarnos del sub-continente latinoamericano para ubicar especimenes de este talante, donde siempre abundaron y jamás escasean. En nuestra propia Venezuela, las insolencias  nunca han faltado y todavía no nos hemos librado de ellas. Suceden a diario, en menoscabo de la buena crianza y del elemental respeto que los gobernantes les deben a los ciudadanos. Las provocaciones están dirigidas a un sector que es mayoritario en la población venezolana, que no comulga con viejos estereotipos políticos, caducos y malintencionados, que al gobernante de turno se le ha antojado imponer arbitrariamente, no obstante de haber recibido un rotundo NO  en un anterior plebiscito. También es oportuno recordar que en la Asamblea, a pesar  de haber obtenido mayor cantidad de votos la oposición, cuenta con menos diputados que el oficialismo, por una artimaña ventajista, a todas luces arbitraria e inconstitucional.
 Aquellos no habituados a callar cuando es prudente, no pueden controlar las impertinencias que salen a tropel por su boca y que son una sarta de iniquidades. Son raras las ocasiones en que el discurso presidencial se atiene a la cordura para lograr controlar la imprudencia.  Los epítetos más suaves que emplea en estos tiempos,  rondan por el apelativo de “burgueses”, palabra relativamente ofensiva, salvo por la irreverente tono y la licencia que se toma al pronunciarla. Lo demás es humillación innecesaria -reiterativa por demás- que cuando transciende las fronteras se convierte en motivo de curiosidad y esparcimiento para gente acostumbrada a oír discursos formales o juiciosos.  Releyendo la historia, interesante pasatiempo que disfrutamos sin la menor molestia y con  el mayor agrado, evidenciamos que nada de lo que acontece es original, ya que  otros transitaron por idéntico sendero en el circunstancial paso  por la vida; lo que es igual a decir:  Nada es nuevo en la viña del señor.  Correcto es señalar que tampoco en el siglo antepasado se acostumbraba a respetar a los gobernados en este país y del mismo modo sucede hasta el presente.  En la Caracas de 1848, se oyó decir: La Constitución sirve para todo”, un epíteto cargado de cinismo e inmoralidad, que  fuera expresado por José Tadeo Monagas, a la sazón presidente de la República, luego que sus esbirros embistieran con violencia en el Congreso Nacional, que se disponía a enjuiciarlo. Tomaron por asalto el recinto de sesiones, matando de una puñalada en el pecho a Santos Michelena y también quitándoles la vida a otros tres diputados. Atemorizados los presentes, hasta tal grado, que nadie se atrevió a enfrentarlos; huyeron sin ser perseguidos, para luego, con una actitud de desfachatada inocencia, Monagas hace  convocar nuevamente al resto de los diputados a continuar sus funciones e incorpora a la historia la frase, arriba anotada,  que lo definirá como un tirano más, de los que hubo de soportar. José Tadeo Monagas no fue más que un rústico dictador que  aparento legalidad en todo tiempo. Luego de unos años de turbulencias, desafueros, abusos, insurrecciones y cuanta violación se le ocurrió desde su cargo, fue obligado a renunciar y se exiló por seis años. En 1864 regresa al país y se suceden nuevas oposiciones, disputas, violaciones constitucionales y demás trapacerías, hasta que finalmente con artimañas se logra convocar a elecciones para designar al nuevo presidente de la República. Es entonces que José Tadeo Monagas, candidato factible, pero ya viejo y enfermo no alcanza su anhelo, muere al poco tiempo de una enfermedad pulmonar, sin poder ver la  culminación  del proceso eleccionario que seguramente lo proclamaría.  Paradojas de la vida que se asientan en la historia  que no dejan de repetirse, una y otra vez. Hoy día, la Constitución Nacional se desacata sin el menor prurito y sin dar mayores explicaciones. Son precisamente quienes tienen la obligación de respetarla y exigir el cumplimiento de su contenido, sus acérrimos transgresores.
  La Constitución no sirve para nada, es letra muerta si se incumplen sus artículos y disposiciones, sin embargo no deja de estar vigente y será a su letra a la que habrá atenerse cuando resurja la legalidad.  Equivocados están aquellos que creen que se puede subestimar, doblegar, condicionar a lo que en ella se ha establecido. La Constitución es el principal elemento que sustenta la legalidad de una nación, lo que salvaguarda el orden, los derechos, obligaciones y todo aquello que se ajusta a la justicia. Ya llegará el momento de su supremacía sobre cualquier otra norma del ordenamiento jurídico; la mayor y eficaz  salvaguarda de la legitimidad. Pasen un feliz y agradable domingo, amigos todos…  

CHEQUE SIN FONDOS Y CHEQUE EN BLANCO…



gráfica: es.123rf.com

Juan Yáñez
Publicado en el Diario La Antena de San Juan de los Morros, Venezuela, el 24 de junio de 2012
                                                         ¿Quién de ustedes, amables amigos y consecuentes lectores, no habrá soportado en alguna oportunidad  la ansiedad  que nos produce la devolución de un cheque por encontrarse sin fondos?  El cheque es una formal orden de pago facilitada por la banca y cuando es aceptado por cualquier acreedor, honra al titular de la cuenta que lo expide, porque se confía en su solvencia. En estos tiempos existe la conformación telefónica para salvaguarda de su valía, pero anteriormente no existía ese recurso y solo quedaba la confianza por parte del que lo aceptaba como instrumento de pago. Indigno era y es, aquel que cancelaba o cancela un compromiso con un cheque sin fondos; definitivamente, una estafa, delito que es contemplado y penalizado en todas las legislaciones del mundo.  Viene al caso, lo presente, para ilustrar la idea que nos motiva en esta nota, para intentar una analogía ocasional, con uno de los instrumentos más comunes que emplea la banca en sus operaciones y también causa corriente de defraudación. Y, al aludido “cheque sin fondos”, agregaremos otra expresión que existe desde la épocas pretéritas que es conocida como “cheque en blanco”  un enunciado que proviene del argot popular, que significa dar una superlativa confianza o aval en alguna persona o entidad. Oportuno será no olvidar que  la prudencia es la madre de lo seguro e  hija de la confianza. Expresado en otra forma, más expedita se dice: ”que seguro mató a confianza,  refrán del Perogrullo que no necesita mayores luces para comprender su significado. Ateniéndonos a ello, sensato y atinado será que la confianza le sea otorgada a aquellos que la merezcan y no se oculten tras una dudosa legitimidad. El sabio sabe que el mundo está lleno de engaños, a pesar de ello camina feliz, seguro, no ignora que la virtud también existe y se esfuerza en demostrarlo; de ello dará testimonio cuando sea conveniente o necesario.  Mientras tanto la moderación será su compañera de marcha y confiará en Dios por sobre todo, luego en sí mismo y en los que en su alrededor, lo merezcan. Por ello no cabe en su esencia engañar de ninguna manera, menos con un cheque sin fondos o algún otro subterfugio doloso y tampoco cabe en su conducta la imprudencia de otorgar un cheque en blanco o fianza desmedida a nadie.  
Ya finalizando la introducción,  que cumple de epígrafe necesario para expresar nuestra modesta opinión, oportuno será  enfocar hacia donde se dirige lo arriba anotado. Ya imaginarán, amables amigos, que para la política nos encauzamos, porque los malos políticos aún despiertan nuestra atención, quienes lejos de agotarse, todavía pululan por el mundo, que acostumbran entre tantos otros vicios, el dar “cheques sin fondo”, (léase) promesas obviamente incumplidas a sus gobernados y que de paso se arrogaron por írrita decisión de  poderes por ellos mismos controlados, para recibir “cheques en blanco” y otras prebendas; un consumado ejemplo de la autocracia, con colorete de legalidad.  En Venezuela  no escapamos de esta mácula; se le conoce precisamente como Ley Habilitante; se le usa para usurpar poderes constitucionales; llanamente, el Poder Legislativo autoriza al Poder Ejecutivo, a promulgar leyes por decreto, justificando su consentimiento  con  inaceptables razones. Ya en plena materia, comenzaremos suscribiendo las recientes palabras del candidato de la MUD, Enrique Capriles. Se hace necesario aclarar que lejos de partidismos excluyentes, nuestra palabra se orienta hacia la sustentación de la democracia y de quienes por ella abogan en esta excepcional circunstancia, un momento histórico trascendental, delicado y determinante para el futuro de la Nación.  Acertada fue la frase que pronunciara el joven y comedido candidato en tierra guariqueña, precisamente en Calabozo, donde  cumpliera con su agenda de campaña, el pasado 19 de este mes, diciendo al respecto: “La Ley habilitante solo da más poder al Presidente y no al pueblo”  Capriles puso énfasis en afirmar que al gobierno se olvida de su obligación de cumplir con la democracia participativa y en cambio diluye su mandato en un personalismo absolutista. La tan cacareada y extralimitada Ley Habilitante se ha convertido en un instrumento de poder para gobernar, con un control total y absoluto, que se intensificó luego de 14 años de incapacidad y corrupción administrativa, una pesadilla de la que aún no hemos despertado. Ya es hora de asumir la necesaria responsabilidad y arrojo en nuestra condición de ciudadanos de una patria que deberá ser libre y soberana incondicionalmente, y no feudo de ocasionales mandones que mantienen un constante discurso de amenazas y agresiones. No aceptemos “cheques sin fondo” avalados y sustentados en falsas promesas, henchidas de mentira y tampoco toleremos que aquellos que en la Asamblea fueron elegidos para legislar, otorguen “cheques en blanco” a conveniencia de mórbidos intereses. Los políticos probos y capaces no necesitan ventaja alguna para cumplir con sus funciones, con la letra de la Constitución le es suficiente para gobernar a una Venezuela progresista en la que quepamos todos, que enfrenten los problemas con decisión hasta alcanzar su solución.  Pasen un agradable domingo, amables amigos…  

LA CIENCIA DE SER FELIZ


imagen: josephperez.es

Juan Yáñez
Publicado en el Diario La Antena de San Juan de los Morros, Venezuela, el 17 de junio de 2012

La felicidad consiste en ocupar nuestro tiempo en aquello que nos motive, tener a alguien a quien amar y no perder jamás las esperanzas… Anónimo
                                                         Es probable, amigos lectores, que jamás hayan escuchado que la felicidad dependa de la ciencia. Según la mayoría de los mortales, ser felices, es encontrarnos alegres, despreocupados, plenos de dicha, rodeados de bienestar, satisfechos de la vida y algunas otras cosas más, pero no sospechamos que la ciencia participa en ello. Anhelamos la felicidad y sabemos que ese estado no es perenne, lo conservamos por cierto tiempo y al acabar esa transitoriedad, la rutina de la vida vuelve a nuestro ánimo, indefectiblemente. El hombre desde edades remotas se ha ocupado por ser feliz. Pensadores, filósofos y hasta aquellos con signos de santidad,  han meditado hasta el desaliento, sobre ese estado ideal del alma y los más atinados han llegado a descubrir que la felicidad es un don que cada individuo debe elaborar para sí mismo. Ateniéndonos a ello, comprendemos que ser feliz demanda esfuerzo y conservar la felicidad, aún más. La existencia rara vez es homogénea, o libre de obstáculos; siempre habrá circunstancias y acontecimientos que deslucirán la satisfacción de vivir. Seguramente todos disponemos, -en mayor o menor grado- la disposición para detectar y superar aquello que nos haga desdichados; es decir que se alerten las señales y se activen los mecanismos para no caer en la desdicha y conservar la serenidad.  Todo ello es tema de la ciencia que se ocupa de comprender  y tratar  los  fundamentos de la mente, en reciprocidad con nuestra conciencia y que conocemos como PSICOLOGÍA.   Para ubicarnos en el camino hacia la comprensión de las alteraciones psicológicas que por el hecho de vivir se originan, en particular aquellas que nos agobian, o nos mortifican, siempre será la FE, la panacea más preciada. Sin embargo ya la ciencia se ha adentrado en la conciencia y transita por áreas subjetivas que anteriormente le eran ajenas o no se atrevía a recorrer. Es entonces, amables amigos y consecuentes lectores,  que la psicología tradicional se ha extendido a nuevas apreciaciones en su ejercicio, que se encuadran en lo que se ha dado en llamar psicología positiva.  La psicología positiva es una rama de la psicología, de última generación que se orienta a través de la investigación científica, de los procesos emocionales e idealistas del hombre y tiene por objeto descubrir la parte más oculta de la psique, donde se hayan las facultades potenciales para sobreponerse a las adversidades, para el logro de un equilibrio interior que  corresponderá  a su esfuerzo y constancia. Esta aptitud se le llama RESILIENCIA, un  término que forma parte de la psicología y su significado corresponde con la capacidad que se desarrolla en los seres vivos de sobreponerse a experiencias emocionalmente dolorosas o traumáticas. Es decir que quienes logran superar positivamente los infortunios y las adversidades son seres con una resiliencia apropiada e inclusive, puede que el haber dominado la infelicidad, les fortalezca.  Como podrán notar amables amigos el término resiliencia se corresponde con bastante aproximación a entereza que significa: fortaleza, integridad, constancia, firmeza de ánimo. Para ilustrar con más precisión recurrimos a Wikipedia que al respecto nos dice: “Esa capacidad de resistencia se prueba en situaciones de fuerte y prolongado estrés, como por ejemplo el debido a la pérdida inesperada de un ser querido, al maltrato o abuso psíquico o físico, al abandono afectivo, al fracaso, a las catástrofes naturales y a las pobrezas extremas. Podría decirse que la resiliencia es la entereza más allá de la resistencia. Es la capacidad de sobreponerse a un estímulo adverso”. Y prosigue: “La resiliencia es un proceso dinámico, constructivo, de origen interactivo, sociocultural que conduce a la optimización de los recursos humanos y permite sobreponerse a las situaciones adversas. Se manifiesta en distintos niveles del desarrollo, biológico, neurofisiológico y endocrino en respuesta a los estímulos ambientales. Kotliarenco, María Angélica y Cáceres, Irma. 2011)”
 Es entonces que el presente planteamiento nos precisa el ingenio del creador para dotar a los seres de previsiones ante la adversidad que puede registrar la existencia. Un claro ejemplo de su sabiduría y perspicacia. Es entonces que no existen excusas legítimas para sobreponerse ante los infortunios, pues poseemos las defensas para superarlas.  Otro autor confirma la relación  diciendo: “La resiliencia es la capacidad que posee un individuo frente a las adversidades, para mantenerse en pie de lucha, con dosis de perseverancia, tenacidad, actitud positiva y acciones, que permiten avanzar en contra de la corriente y superarlas. E. Chávez y E. Yturralde (2006)” De esta manera amables amigos y consecuentes lectores, hemos aprendido una lección más de las muchas que aún nos faltan por aprender. La felicidad es un logro personal que forjamos desde nuestro interior y un signo de indoblegable fortaleza. Pasen un feliz domingo, amigos todos…