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Bienvenidos amables amigos y consecuentes lectores de nuestra................. COLUMNA DE PAPEL

Blog de Juan Yáñez, desde San Juan de los Morros, Venezuela....

LA FINALIDAD DEL PRESENTE BLOG ES PARA EXPRESAR IDEAS, COMENTAR LO QUE CONSIDERAMOS DIGNO DE ELLO Y HASTA PARA DECIR LO INCONVENIENTE SI FUERA NECESARIO...




La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida ¡ay, Dios!...




Juan Yáñez
Publicado en el Diario La Antena de San Juan de los Morros, Venezuela el 29 de abril de 2012
                                                              La salsa no ha sido nunca nuestro fuerte, sin embargo no dejamos de reconocer su vigencia en la cultura popular. Canciones hechas, muchas de ellas con buen gusto, por músicos reconocidos, que inspirados en el inconfundible “son” de origen cubano, con el agregado de música caribeña y otras latinoamericanas, en conjunción con el jazz dieron como resultado el nacimiento de un pegajoso ritmo al que se le llamó salsa. En la década de los 70, un músico de origen panameño, compositor talentoso, también cantante y a posteriori político, llamado Rubén Blades alcanzó la fama con canciones de contenido social. Recordamos una de ellas, cuya letra hace alusión a las circunstancias no previstas que el destino tiene con aquellos que se arrogan atributos y se consideran invulnerables. Precisamente el título de la nota de este domingo, lo tomamos de la letra de una conocida canción salsera que hiciera furor en su época, que interpretara el propio Rubén Blades y que lleva por título “Pedro Navaja”. Personaje éste, que ya trajimos en otra oportunidad a la columna, descrito en la canción como matón de esquina, a quien el destino le sorprende con una muerte jamás sospechada. También el título satiriza el desenlace del bravucón y obra como precisa moraleja. Las personas de bien,  han aprendido a ser corteses, solidarias, amigables y desarrollaron el respeto y la prudencia. De allí se origina  la cordura que forma parte del equilibrio emocional, necesaria condición para relacionarnos. Toda persona íntegra no ignora que su calidad humana depende de su conducta y de la forma en que la ejercita.  Solo aquellos que por nacer alterados, faltarles educación, o no dispuestos a ella, equivocan su propósito y se transforman en confundidos personajes llenos de soberbia y engreimiento. Ejemplos los hay a montones en la historia universal. Desde Atila, que se creyera superlativamente invencible y en una tregua de una batalla agonizara sorpresivamente en el transcurrir de una noche, y muriera de una simple  hemorragia nasal; hasta Napoleón, uno de los más capaces militares de la historia, que derrotado y hecho prisionero en Waterloo, pereciera envenenado con sucesivas dosis de arsénico en la isla de Santa Elena, donde fuera confinado en la mayor soledad posible. Jamás imaginaron estos personajes que creyeron tener el mundo en sus manos, que todo tiene su epilogo y que difiere descomunalmente de sus aspiraciones. El mismísimo Adolfo Hitler, quien solo le bastaba  el puño para enardecer a las multitudes, llevar a cabo sus atrocidades y que imaginara haber creado un imperio que dominaría al mundo por mil años, no pasara de la ínfima cuenta de apenas doce y terminara su vida disparándose un tiro.  Aquellos que presumieran de grandes siempre los ha habido y su grandeza jamás dejó de ser efímera y fugaz, con el agravante que cuanto más alto han llegado, más difícil fue sustentarse y más estrepitosa su inevitable caída. La prudencia es la madre de la cordura y la hija de la entereza. La sorpresa llegó también a los súbditos españoles, quienes jamás hubieran imaginado que su rey fuera tan irresponsable de irse a cazar elefantes, sin haberlo participado y en medio de una crisis económica de magnitudes aún impredecibles. Lo malo de todo ello reside que la monarquía le cuesta al ciudadano común, dinero de su bolsillo que el rey dilapida en algo tan frívolo  e innoble como la muerte de animales protegidos, que a nadie hacen daño. Mal ejemplo para todos en especial para los niños, tan sensibles emocionalmente, que no son capaces de comprender que se mate por deporte a animales bondadosos y sociables. También por estos lares la sorpresa también hizo su agosto en pleno abril. Las declaraciones del ex magistrado Eladio Aponte Aponte, han causado un revuelo de proporciones.  Puso al descubierto la verdad inocultable, suficientemente conocida, más no declarada. Reveló un  tenebroso escenario donde la justicia no es justicia, sino una serie de componendas, pervertido hasta lo inimaginable. Un mundo de miserias donde la mentira es la soberana absoluta. Imposible encontrar en el seno de este gobierno un punto de luz, todo se desplaza en un oscuro subterráneo, ruin y abyecto donde la perversidad es ejercida por un grupo de pillos. Ahora solo nos queda la esperanza de que la sorpresa les llegue y les muestre el rigor de la justicia. El alma en pena de Pedro Navaja ronda por Venezuela, tratando de aleccionar o advertir ante tanto delito que a diario aquí se comete, ella carga sus culpas y ya ha aprendido que el crimen es una mala inversión y un peor negocio. Pasen un agradable domingo, amigos todos… 
material gráfico:   javieroquedds.worlpress.com 

POLICÍAS Y LADRONES




Juan Yáñez
Publicado en el Diario La Antena de San Juan de los Morros, Venezuela, el 22 de abril de 2012

                                                  En nuestra distante niñez, -la que a menudo traemos a colación, por ser un período inolvidable de nuestra vida- jugábamos sin necesidad de los desarrollados artilugios que los niños de hoy tienen a raudales. La tecnología ha cambiado las formas, más no las pautas de los juegos infantiles. Los niños de hoy, son exactamente como los de ayer, la diferencia que muchos notan es solo aparente. Esta radica en la distinta época que les ha tocado vivir. El mundo actual se maneja por medio de máquinas informáticas donde es posible reemplazar lo real por lo virtual. Por  ello cualquier niño frente a la pantalla de un monitor de computadora, juega con imágenes que le permiten divertirse sin moverse de su asiento. Los niños de otrora, no teníamos otra que disponer de nuestra propia imaginación para entretenernos  y lo hacíamos con el mejor entusiasmo, alegría y hasta la saciedad,  juegos que compartíamos en grupo. ¿Qué varón de nuestra contemporaneidad no recuerda haber jugado a los “Policías y ladrones”?  Era un pasatiempo sumamente divertido, para lo  que solo era necesario seguir las reglas dispuestas para  que cada grupo antagónico simulara  cumplir con sus funciones.  No existían las ventajas, los policías y los ladrones cumplían sus funciones en igualdad de condiciones y recursos. Quedaba claro que el juego acababa cuando se apresaban a todos los ladrones. Era solo un juego de niños, en que alternábamos actuar en un bando u otro con la misma intención de divertirnos. Ya hablando en serio, en la realidad tangible y concreta de este mundo, siempre existieron los ladrones y en consecuencia, los policías, aunque como en el juego descrito, al final de mismo, siempre debe triunfar la justicia. Pero por desgracia y pesar, lamentablemente ello no ocurre en estos últimos tiempos en Venezuela.  Desde hace años, sufrimos un  deterioro social, como nunca antes se había visto y que dio por resultado que la  delincuencia, haya superado los límites de lo aceptable; se ha desbordado y establecido por toda la geografía. No pudiendo ser de otra manera, -tanto el bien, como el mal conviven en el mismo espacio-  no se han aplicado las normas de control y prevención necesarias. La improvisación ha sido la norma de éste gobierno, que proclama ser socialista y pretende que todos comulguemos con ese dislate, que dicho de paso es írrito,  no está escrito en la Constitución Nacional.  Desde su inicio (el gobierno) persiste en su inoperancia generalizada en todo y en cuanto a sus funciones inherentes al orden y prevención de los delitos contra las personas y la propiedad han fracasado mayoritariamente.  Si ese mal no fuera suficiente, hasta el mismo primer mandatario, en sus discursos alienta ha quebrantar las normas. Ello produce entre tantos otros males, que la mengua de valores haya alcanzado a las instituciones como lo son la policía y la justicia. Es indudable que la falta de voluntad política  es la principal causa de ese desatino. Para nadie es un secreto que las fuerzas de choque estén formadas por delincuentes, (llámese “La Piedrita” y otras) que obran con la más absoluta impunidad y obedecen a lineamentos perfectamente calculados. Evidentemente el desbalance entre la legalidad y el delito ha alcanzado niveles tan desproporcionados que ya la caldera de lo soportable no aguanta más presión  y puede que estalle en el momento más impensado. Todos los días hay un sinnúmero de muertes por violencia, generadas por una multiplicidad de delitos que van desde el atraco, al secuestro, pasando por todas las fechorías inimaginables contra las cosas y personas.  De igual modo el tráfico de drogas ilícitas, van de la mano con el asesinato, la extorsión y demás crímenes; a ello se une la prevaricación de funcionarios públicos involucrados en los mismos hechos delictivos, que están obligados a vigilar y castigar.  A cualquiera matan por quitarle cuatro lochas sin importar las consecuencias, por la impunidad subyacente. La delincuencia es cada vez más sagaz para robar a sus víctimas. Los organismos de seguridad del estado poco resguardan; todos los ciudadanos, con la excepción de los jerarcas del régimen y otros beneficiados, marchan atiborrados de escoltas y guardaespaldas; los demás vamos por nuestro riesgo, sin otra protección que la divina. Mientras tanto el presidente, sólo se ocupa de ocultar la gravedad de su enfermedad y hacer campaña para ser reelecto como diere lugar en octubre próximo. A todo ello, la delincuencia, de la que jamás se ocupó, sigue cada vez con mayor desenvoltura e intensidad, perpetrando delitos a mansalva. En estos últimos tiempos han realizado secuestros de diplomáticos extranjeros y ello ha llevado a las naciones agraviadas y a otras  a poner en tela de juicio la futura seguridad de sus representantes. Es evidente que estas vicisitudes de incontables delitos pone de manifiesto el agotamiento de las instituciones que se encargan de la seguridad y que hacen de Venezuela la nación de mayor criminalidad en el mundo.
Sin ir más lejos, nuestra ciudad, San Juan de los Morros, otrora tan tranquila y acogedora es hoy día un potencial peligro para sus habitantes y visitantes. Malhechores de estos lares y de la inmediata cercanía, cometen a diario delitos con la más absoluta impunidad. Los que han ido a denunciar han visto frustrada su esperanza de justicia; la propia policía desestima sus argumentos y pareciera que estuviera para proteger a los antisociales en vez que a las víctimas  Así están las cosas, así seguiremos hasta que los cambios políticos se plasmen y para ello hace falta el esfuerzo y voluntad de muchos. La indiferencia es mala consejera, solidario es aquel que asume su responsabilidad ante la sociedad, su familia y su paso por la vida. Pasen un feliz domingo, amigos todos…

Esto es un simulacro de lo que pasa a diario en Venezuela. ¿No le da vergüenza al primer mandatario nacional venezolano
que su país sea el primero en el mundo en cuanto a criminalidad...?  Parece que no, a él le interesan otras cosas.

gráficas: elnacional.com   arcades2d.com

OTRA VEZ MAFALDA, EL ETERNO PERSONAJE DE QUINO…



Juan Yáñez
Publicado en el Diario La Antena de San Juan de los Morros, Venezuela, el 15 de abril de 2012
                                "Todos creemos en el país, lo que no se sabe es si a esta altura el país cree en nosotros"  (Quino por boca de Mafalda)
                                                                      El pasado mes de marzo, precisamente el día 15, pensamos, al igual que otros admiradores de Quino, que Mafalda festejaría su 50 cumpleaños, pero no fue así. Nos disponíamos a escribir sobre el tema, a propósito de su aniversario, pero el propio Quino, su creador, desmintió que esa fecha  sea la correcta. Puntualizó  que la equivocación provino  de  una noticia erróneamente divulgada. Señaló, que la edad del personaje correspondería con la fecha de su primera publicación, que se produjo el 29 de septiembre de 1964, en la desaparecida revista Primera Plana de Buenos Aires. Es entonces que la aguda e ingeniosa niña de la “comiquita”, aún no ha cumplido su 48 aniversario.  Demasiados años para una niña que vimos nacer y que nos encantó desde sus inicios y que todavía ronda por los espacios impresos del mundo entero y que definitivamente es una fiel referencia para los que estamos en protesta con  las hipocresías sociales, las arbitrariedades de los que ejercen el poder y los dogmatismos de todo tipo que pululan por dondequiera. Aquí de eso tenemos de sobra y entonces consideramos, que aunque no le festejemos su cumpleaños, por no ser la fecha indicada, no estaría de más recordarla y valorar su crítica franca y espontánea.  Nacida en el seno de una familia de la sociedad argentina de mediados del siglo pasado y el resultado de la imaginación de un ingenioso dibujante. Ciertamente nunca dejará de ser niña, porque la intención de Quino fue reflejar en el personaje de Mafalda, -chiquilla graciosa, puntual y atrevida- su personal actitud crítica hacia los tradicionales convencionalismos humanos y sociales. Él mismo lo afirma y lo hace desde su sitio Web: "Pensar en una cronología para un personaje de historieta es difícil, Mafalda sigue siendo niña y siempre será así”.  Desde hace 39 años, Joaquín Salvador Lavado, mejor conocido por Quino, no dibuja, ni escribe su más trascendente historieta, Mafalda. Sus razones son perfectamente justificadas para dejar de hacerlo. Durante nueve años la tira ocupó considerable parte de su tiempo y llegó el momento que la exigencia de ideas para alimentar al personaje le demandaba aún más y es entonces que toma la indeclinable decisión de cesar su producción. Continuó su trabajo creativo, dibujando personajes que poco difieren de Mafalda y su entorno, pero ubicados en el presente extremadamente acelerado de estos últimos tiempos. Su mensaje es siempre el mismo, una actitud rebelde ante el dogmatismo y la rigidez de criterios de que adolece buena parte de la sociedad contemporánea, que conduce a los  lectores a reflexionar sobre las situaciones que se plantean en la tira. Quino se manifiesta como un ingenioso caricaturista que despliega con fino humorismo el diario acontecer de una ciudad, sus habitantes y el entorno social global,  donde las críticas subyacen en las imágenes y más aún en los diálogos; hechos con sobrado ingenio literario, todo dispuesto hábilmente y con una incuestionable elegancia.  El ambiente íntimo de Mafalda está compuesto por sus padres y un hermano menor, típica familia de clase media con una disposición de vida dentro de los parámetros normales de los ciudadanos de cualquier importante ciudad, que puede ser latinoamericana o europea, aunque Quino no oculta la evidente identidad gentilicia de la tira. Mafalda concurre a la escuela y se desenvuelve con una perfecta naturalidad familiar y social. Las situaciones ocurren entre su núcleo familiar y es compartida con sus compañeros, personajes estos con diferencias de opiniones o de estilos de vida, para crear distintos contextos sociales, donde se sustentará la historia. Son casi todos niños, pero en apariencia adultos que no dejan de ser niños,  con particulares tendencias individuales, que al interrelacionarse darán  lugar a situaciones donde se formalizará la ironía y la crítica. Las motivaciones éticas de la historieta están claramente indicadas; se centran principalmente en las situaciones que producen los intereses creados, las arbitrariedades, los absurdos, las injusticias, la incapacidad administrativa de los gobiernos y otros tantos males que aquejan al mundo moderno. Todo ello con una gran dosis de civilidad, donde jamás se irrespeta. La intención de su autor, es lograr la comprensión y la enmienda para alcanzar la avenencia.   Mafalda se instaura como la mensajera de las ideas morales que se afanan en Quino y lo motivaron a expresarlas gráficamente. Es evidentemente un artista plástico que obra como pensador que platónicamente piensa y considera que la sociedad  debería ser más abierta, más dada hacia la probidad y la simpleza de espíritu. En ese sentido se orientan sus ideas y utiliza a sus personajes para mostrarlas. Todos ellos, desde los puros y sinceros, los indiferentes y hasta aquellos que se encuentren en la acera de enfrente, cumplen con su cometido. Pasen un feliz domingo, amables y consecuentes lectores… 

 material gráfico: Quino (¿o acaso es de otro?)

TODO ESTABA MUY TRANQUILO… (Cuento) (Reedición)




Juan Yáñez
Publicado en el Diario La Antena de San Juan de los Morros, Venezuela el 08 de abril de 2012
                                           Para mis hijos, Eleazar y Yenny.

                                                        Porfirio Rengifo debió morir antes del amanecer. En la mañana lo encontró la maestra Petra, como a eso de las ocho, cuando le llevó el café cerrero como todos los días lo hacía. El hombre ya estaba tieso y frío. En su rostro, la boca apenas entreabierta parecía esbozar una sonrisa. En la larga enfermedad que lo tumbó a una cama en la que no habría de levantarse jamás, pasó momentos terribles, que no siempre soportó con resignación y paciencia. Fue  un hombre duro, lleno de vitalidad y energía. Un llanero de pura cepa,  de los de antes.., capaz de realizar por si mismo las faenas más duras y  arriesgadas de su hacienda.
Su piel morena se tornó amarillenta y su otrora musculoso cuerpo se fue convirtiendo poco a poco en un saco de huesos descarnados.
Petra no necesitó llegar hasta su cama para darse cuenta que ya Porfirio había dejado este mundo.  Apenas pasó la puerta, en la suave penumbra del cuarto se reconocía ciertamente que la figura tendida, apenas insinuada, estaba demasiado quieta para estar viva.
La noche anterior Porfirio había sufrido un frío desacostumbrado e intenso que le hicieron castañetear los dientes. Las mantas que le habían echado encima en nada lograron aliviarlo. Se cerraron puertas y ventanas inútilmente. El calor llegó a ser tan intenso en el cuarto, que Petra y su hijo Miguelito sudaban a chorros, mientras que Porfirio temblaba acurrucado en el  lecho.  
Luego, después que le trajeran un caldo caliente pareció aliviarse y ya cerca de la medianoche el mismo se quitó las mantas y quedó cubierto solo con la sábana.
Esa noche Porfirio soñó como nunca antes lo había hecho. Soñó que vagaba por la sabana descalzo y bajo un fuerte aguacero. No encontraba cobijo alguno y estaba calado hasta los huesos
-¡Qué noche tan mala! -exclamó furioso-. Los relámpagos  centelleaban por doquier  cegando la vista  y los  truenos ofendían sus oídos. Al instante, se percató de la inutilidad de esa marcha desquiciada. Se detuvo, miró su cuerpo del pecho hasta los pies y se dio cuenta de que estaba completamente desnudo.  -¡Qué carajo estará pasando! -gritó con rabia e insolencia-. Se pasó las manos por el cuerpo para cerciorarse de su falta de vestido y al agacharse para alcanzar las pantorrillas sintió que las fuerzas le abandonaban y que caía y caía irremediablemente por un abismo profundo.
Cuando despertó, notó que no estaba ya en la cama. Descansaba placidamente en su propio chinchorro, que guindaba como siempre al fondo del corredor, donde acostumbraba a sestear en sus mejores tiempos.  Se oían algunos murmullos dispersos y olía a flores. Para  investigar de donde provenían esas voces, se sentó en su hamaca y encogiendo las piernas invirtió la posición del cuerpo. Desde allí alcanzaba a ver la sala que con sus puertas abiertas dejaba ver un catafalco  con una urna encima.  A su alrededor se distinguían algunas personas. Había unas viejas sentadas en las sillas del comedor, mudadas a la sala y colocadas ordenadas contra la pared, que chismeaban en voz baja. Hasta le pareció ver a su prima Remigia y su marido Pantaleón, que vivían en San Fernando. Al fondo, al lado de un gran crucifijo, con los brazos cruzados reconoció a su cuñado Hermenegildo, con su gruesa y corta figura era inconfundible. Próxima, vio a su hermana Leonor que vestida de luto, se apoyaba de brazos en el ataúd y lloraba como una niña. Ya no le quedó duda alguna de que era un velorio… -¿Pero a quién carrizo estarán velando? -se preguntó curioso-. Por respuesta  oyó un corto llanto, luego un murmullo apagado y silencio después. Todo estaba muy tranquilo y hacía tiempo que no se sentía tan a gusto. -Si hay un muerto, que lo entierren, -dijo convencido y despreocupado-, estiró las piernas, se acomodó en el chinchorro y sin la menor prisa se dispuso a dormir.
Gráfica: fotobrizio.blogspot.com

NO TODOS LOS SAPOS SON BATRACIOS…




Juan Yáñez
Publicado en el Diario La Antena de San Juan de los Morros, Venezuela, el 01 de abril de 2012 

                                  Es el sapo un animal sumamente útil y beneficioso. Ello bien  lo saben los que se dedican a las tareas agrícolas, quienes jamás molestarían a un sapo cuando lo encuentran entre sus cultivos. Conocen por experiencia que es este batracio un excelente depredador de insectos y hasta atrapa a los pequeños roedores que asolan los campos y destruyen las cosechas.  Sin embargo, amigos lectores, como verán a continuación no todos los sapos son batracios, como tampoco  es nuestra intención ocuparnos de las características de este provechoso animal, sino de mandar un alerta a la ciudadanía sobre la reforma legislativa, conocida vulgarmente como “Ley sapo”.  A esta reforma a la ley que se ocupa de ampliar la normativa contra el terrorismo, solo espera el ejecútese presidencial. Son muchos los que objetaron el contenido de esta reforma, por atentar contra las libertades individuales y los derechos ciudadanos. Por esta ley todos podemos ser acusados de terroristas aunque ejerzamos el derecho de organizarnos civilmente a partir del momento que sea publicada en Gaceta Oficial su texto. De igual manera la modificación también contempla sanciones a los que no denuncien (o delaten)  hechos y hasta las sospechas de transgresiones. De forma tal, que estaremos obligados a fisgonear a todo el mundo y señalar ante las autoridades aquello que se estime viole la ley. Es decir que seremos soplones, confidentes o vulgarmente “sapos” por obligación.  Pareciera que la era del oprobioso Stanilismo de la sepultada Unión Soviética se reeditara en Venezuela con todas sus alcahueterías, vejámenes, crímenes e impunidades. Fácil es imaginar las razones de este engendro político para asegurar el libre uso de atribuciones arbitrarias por parte del régimen y en contra de los que disientan o no acaten sus sinrazones. La mayoría oficialista de la Asamblea Nacional, fiel personera de la voluntad del Ejecutivo, aprobaron en segunda discusión esta ley que solo espera (como arriba expresamos) que el presidente se anime a firmar. Ello dependerá de la puntual observación la aguja de la balanza que sopesa la opinión pública mayoritaria y de acuerdo a su inclinación, -según la  estima del amo-  sea favorable su ejecución. (No sea cosa que luego haya que recular por lo inconveniente, del mismo modo que en otras oportunidades, con leyes de similar intención ha sucedido).  El diputado Julio Borges de la oposición, se ha interesado en alertar a la ciudadanía sobre los alcances de la  disposición y al respecto manifestó: “Esta ley vulnera el derecho a asociarse, el derecho a la protesta y presume que todos somos sospechosos. Dentro de los sujetos obligados se incluye a las ONG y a los partidos políticos. Esto desnaturaliza los avances que pueda tener la ley y abre un compás de criminalización al disenso y a la crítica en Venezuela".  De igual modo, su colega Eduardo Gómez Sigala expresó: "La ley que ahora reforman siempre permitió luchar contra la delincuencia organizada, pero la verdad es que este Gobierno nunca lo ha hecho. Ahí tenemos casos como el de las toneladas de alimentos descompuestos de Pdval. Estas modificaciones son tan imprecisas que incluyen a todas las personas y hacen que cualquier delito pueda ser considerado como delincuencia organizada o terrorismo", explica: "Bajo el pretexto de la lucha contra el terrorismo han construido un instrumento para intimidar y perseguir a las organizaciones civiles y a los actores políticos; un instrumento más bien de terrorismo de Estado que obliga a las personas a delatar a otros bajo la presión de castigos con multas de hasta mil unidades tributarias". 
De acuerdo al enfoque jurídico, varios especialistas se han manifestado en calificar esta ley como ambigua desde el punto de vista orgánico, al resultar una combinación de dos elementos de diferente propósito como son el  terrorismo y la delincuencia organizada, indudablemente orientada a la persecución política de aquellos que no comulguen con ideas afectas al régimen y hasta, llegado el caso, con sus propios discrepantes.  Todo ello no es más que una improvisación más de este sistema agotado y humillante, que no guarda el menor recato ante la opinión pública internacional y sus seguras reprobaciones,  al  intimidar y vejar a sus ciudadanos, apartados de la menor consideración y decencia. Es entonces, amables y consecuentes lectores que esta desatinada ley podría entrar en vigencia de acuerdo a la “discreción” gubernamental que podría derivar a catalogarse cualquier episodio de protesta como un acto terrorista y con ello acabar con el derecho a la disidencia y la libre expresión. Así están las cosas y oportuno será la integridad personal y la adhesión de las voluntades en pro de la unidad. Solos somos suficientemente capaces pero unidos somos la patria entera que lucha con decisión, constancia y valentía contra el servilismo y la humillación. Los tiempos en que se depositaron las esperanzas están llegando y dependerá de nuestras convicciones y determinaciones el destino de esta nación agobiada y hastiada hasta las últimas consecuencias. Pasen un feliz domingo, amigos todos…


Material Gráfico:   marthacolmenares.com   yadbeyad.wordpress.com

TIEMPO DE ESCRITORES…

Albert Camus
Juan Yáñez
Publicado en el Diario La Antena de San Juan de los Morros, Venezuela el 25 de marzo de 2012

                                          La tiranía totalitaria no se edifica sobre las virtudes de los totalitarios sino sobre las faltas de los demócratas.
                                                          Este precepto proviene de Albert Camus, un escritor francés  preocupado por los acontecimientos de su época, que dejaran en su obra la huella indeleble de un espíritu atormentado. No era para menos, había nacido en Argelia en 1913, en el seno de una familia pobre, aunque lejos del fragor de 1ra. Guerra Mundial que se suscitaría  al siguiente año, que le arrebatara la vida de su padre y su falta diera comienzo prematuramente a un encuentro con las penurias y necesidades mas extremas.  Desde su temprana  niñez  hubo de ayudar a sostener su hogar y trabajar en los más diversos oficios, mientras estudiaba y hasta llegara a la universidad para cursar filosofía, vocación que se frustrara por enfermedad. Durante la 2da. Guerra Mundial integró un grupo de la Resistencia, que luchara contra la ocupación alemana en Francia, posteriormente se dedicaría al periodismo y fundara un periódico, tras la liberación, que versara sobre las ideas políticas librepensadoras. Allí escribió hasta 1947 y a partir de este año se dedicará  por entero a su labor literaria, aunque siempre mantuvo estrecho contacto con el periodismo. La nota de hoy, amables amigos y consecuentes lectores toma distancia de los disparates políticos que campean y delatan por su alboroto, una turbulencia inmanejable que sin duda llegará a mayores y para eludirle, y a la vez salir indemnes de sus consecuencias, intentaremos a modo de lance de toreo, dejar pasar de largo al que embiste y ocuparnos de  revivir el genio de Camus,  para aprovechar el tiempo aprendiendo de su obra y nutrirnos con los mensajes que allí se encuentran. Consecuentemente pasaremos un momento agradable, lleno de interés literario y por sobre todo alejado del tóxico estrés que producen las acciones de  desequilibrados personajes que creen arreglar al mundo. Así, definitivamente para curarnos en salud evitaremos que el accionar político imperante  nos atrinchere y consiga apartarnos de  la cultura y de todo aquello que dignifique y tonifique nuestra mente y espíritu. La cultura nada pide a cambio, tampoco nada quita y lo que no hace daño, algo de bueno tendrá. Daremos inicio a esta reseña partiendo con  lo expresado recientemente por Catherine Camus, la hija del escritor y fiel heredera y legataria de su memoria. Ella sintetiza todo lo sostenido por Camus, sobre los ideales de vida que volcara en sus escritos, diciéndonos: "Leer a Camus puede hacer mucho bien" y "más en esta época de consumismo e individualismo en la que se fomenta la reacción epidérmica, sin reflexión", y en la que "se han reemplazado los valores humanos por los de desprecio y eficacia". "la búsqueda de éxito conduce a unos hombres a servirse de otros como medios", y continuó diciendo: "la gente piensa que solo tiene derechos y se olvida de sus deberes".  Camus murió en un accidente de tránsito en 1960, tres años después en que le fuera concedido el Premio Nobel de Literatura por una trayectoria literaria donde alcanzó por medio de la novela,"la verdad profunda de la naturaleza humana". Ello conlleva según palabras de Catherine a expresar: “El amor a la libertad y el respeto al ser humano, así como la lucha contra cualquier forma de opresión, que le llevó a ser uno de los primeros hombres de izquierdas en denunciar los regímenes comunistas, lo que le valió la reprobación de prestigiosos intelectuales de su época, con Jean-Paul Sartre a la cabeza, son algunos de los rasgos que definen los principios de Camus”.
Catherine Camus, acaba de publicar en español un libro de fotografías de Albert Camus,  en el que ofrece una particular visión de una hija que aún tiene mucho que expresar en lenguaje sencillo en torno a la sugestiva personalidad de su padre.
 "Mi padre era sensual, al contrario que muchos otros intelectuales, su mensaje pasaba también por el vientre y por el corazón", afirma, y subraya la "coherencia" que existe entre la persona y el escritor en el caso del autor de "El primer hombre".
"Era un ser humano completo, que amaba la vida, a las mujeres, comer bien, bailar, la naturaleza, el sol, el fútbol...", y, por encima de todo, adoraba a su madre, una mujer casi sordomuda que limpiaba casas y que enviudó cuando él tenía apenas un año. A él le salvaron de la miseria su talento y la cultura, "elemento salvador para los desheredados del mundo", dice su hija y agrega para sustentar su admiración: "La vida es dura, pero hay artistas que dan oxígeno, y creo que papá da mucho". Camus es portador de un mensaje comprometido con los más profundos y solidarios ideales humanos. En su novela, “El Extranjero” su protagonista es acosado socialmente por diferentes razones y acepta resignado su destino. En “La Peste” muestra que la única posibilidad de éxito del individuo se encuentra en “el reconocimiento de una comunidad en cuyas luchas ha de participar”. La obra de Camus está representada en la búsqueda de una cierta ética que permita al hombre ubicarse en la realidad y su existencia contenga los elementos necesarios que le obliguen a encontrar una salida satisfactoria. A partir de ello Camus encausa el derrotero que emprendiera a través de su propia meditación filosófica. Por todo ello y muchas cosas más, vale la pena leerlo, más aún si hacemos caso a la recomendación de su hija, que reiteramos: “Leer a Camus puede hacer mucho bien en estos días…”. Pasen un feliz y plácido domingo, amigos todos…

Catherine Camus
material gráfico: abra360.blogspot.com    elpais.com

AL BUEN CALLAR LLAMAN SANCHO… (re-edición)



Juan Yáñez

Publicado en el Diario La Antena de San Juan de los Morros, Venezuela el 18 de marzo de 2012 

                                                          Don Quijote de la Mancha, la célebre novela de Cervantes, además de ser la obra fundamental de la literatura castellana, es un compendio de aforismos de precisa elocuencia. La sabiduría popular brota espontánea en ese relato de ficción y de todas las situaciones por las que atraviesan sus personajes se desprenden enseñanzas  que cumplen un fin didáctico,  claro y perfectamente comprensible por todos. Don Quijote y Sancho, esa pareja inmortal, aún sigue cabalgando, con entusiasmo y soportando los avatares que presentan la vida y su andar es compartido por aquellos que aún queremos cambiar al mundo para bien, para librarlo de las ataduras e intereses despóticos que aún pululan y coartan la libertad por todo el orbe. El mensaje que trasmite Cervantes en su obra,  reboza de de idealismo, de desinterés  y de nobleza, a pesar de que todo ello emerge de una desquiciada e incontrolada mente. Entre tantos proverbios presentes en el libro, el que se halla en el  título de la presente  nota y con la finalidad de ensalzar la virtud que encierra la discreción.
El mejor orador es el que se vale del silencio, dice un preciso aforismo; pero en este caso es necesario hablar, para neutralizar las voces que en forma irracional se hacen oír. Salen de bocas anodinas, cargadas de retórica, de intereses harto personales, de caprichos  intrascendentes y la mayoría de las veces con expresiones ofensivas y bajas. Estos seres poseedores de un descomunal  y aberrante ego pretenden imponer al mundo utópicas ideas, sin comprender que el mundo no funciona por voluntad humana alguna, sino quien lo guía, protege y decide es la suprema voluntad. Del refrán que nos ocupa en esta oportunidad y a propósito de la manía discursiva de estos personajes -que aún serian capaces de  hablar hasta sin lengua- intentaremos hacer una glosa. Desde la frase, “Al buen callar llaman Sancho”, han derivado otras expresiones de más actualidad, y con una intención decididamente metafórica  como:: “Elocuencia de los labios pegados”; la que también aunque con tono subliminal  expone la virtud de la mesura en las palabras.  La frase contenida en El Quijote no se refiere a Sancho Panza, como generalmente se le atribuye, sino a otro Sancho, quien fuera rey de Castilla durante algunos años del primer milenio de nuestra era. También era conocido este monarca por Sancho II, el Fuerte, quien con sus dos hermanos varones  recibiera de su padre el rey Fernando el Grande la potestad de su reino, con la salvedad de la ciudad de Zamora, que correspondería  a Urraca, su única hija mujer. Es entonces, y así consta en el romance, Sancho II, calla cuando sus otros hermanos dicen que aceptan. Y lo hace precisamente porque ya estaba en su mente el despojar, como posteriormente lo hiciera, a su hermana Urraca de su heredad. Con el paso del tiempo la frase desdibujó su contenido y paso a ser una loa a  la discreción. A pesar de todo Cervantes luego de incluir la máxima: “al buen callar llaman Sancho” en su novela, hace que el ingenioso hidalgo le espete a su escudero el verdadero significado de la frase, con estas textuales y destempladas palabras: “Ese Sancho no eres tú, porque no solo no eres de buen callar, sino de mal hablar y de mal porfiar”; con lo que Sancho Panza sale con las tablas por la cabeza y de esa forma aclara la desviación que posteriormente la frase alcanzara y se aceptara como correcta.  A pesar de todo ello el refrán es de perfecta vigencia, actualidad y viene de perillas para señalar la continua e incongruente verbosidad de los se exceden en su megalomanía discursiva. Aún más, no logran controlar su verborrea cuando se sienten apremiados o se les acerca la candela. Esencial es valerse de la prudencia, la que será siempre una ventaja; correcto es cerrar el pico cuando no se tiene nada conveniente o necesario que decir; también es sensato  que se moderen las palabras, y aconsejable callar cuando el horno no está para bollos,  para no pasar pena o simplemente para evitar que alguien se le ocurra mandarnos a callar de manera imperativa. Con sucesos de esta índole, con solo  conocerlos o presenciarlos, no podemos evitar sentir aquello que se conoce como vergüenza ajena. Evidentemente lo más prudente es callar antes de pronunciar palabras carentes de moderación, de cordura; abstenerse de  proferir amenazas, llenas de  retaliaciones y extravagancias. Pertinente para los que tienen por misión el mando es el obrar concreto; evitar las parafernalias parlantes, que solo engañan a los tontos;  estar pendiente de las acciones de aquellos que han de rendirle cuentas. Allí sí,  es menester el empleo de las palabras para aleccionar, corregir o aprobar. Evítense las palabras ofensivas, aplíquense en  la nobleza de respetar a todos por igual, compartan o no, nuestros puntos de vista.  Jamás deberá imponerse la voluntad personal y sí aquella que beneficie al colectivo.  De ese modo nuestra persona y todas las que así obren serán siempre apreciadas, valoradas y reconocidas. Pasen un feliz día,  amigos…
Material gráfico: lapatilla.com 

EL PRINCIPIO DEL FIN




Juan Yáñez
Publicado en el Diario La Antena de San Juan de los Morros, Venezuela, el 11 de marzo de 2012.

                                         El epílogo se aproxima…, expresión que luce definitiva, que su significado  no es otra cosa que la síntesis y las conclusiones que devienen de una trama o argumento, que pudiere ser de ficción o de la más absoluta realidad.  Se suele emplear este término en las novelas o las películas para narrar el desenlace de una historia y se puede aplicar también a modo de alegoría o moraleja, para explicar el resultado  final de los sucesos y también de los personajes que intervienen en la obra. En muchas ocasiones el epílogo se da por sucesivos  resultados de diferentes situaciones que darán al lector o espectador una pauta que podrá servir como útil referencia para juzgar acertadamente lo acaecido. Oportuno es, en este momento el término, para valorar los últimos acontecimientos de la situación política venezolana. La mayoría de los ciudadanos, inclusive muchos de los partidarios de la revolución, no ignoran que el gobierno hace agua e intenta evitar un inminente naufragio. Un nerviosismo generalizado se ha desarrollado en las principales cabezas del régimen, que auguran tensiones de difícil solución ante la enfermedad del jefe. Y es que Chávez, con sus actitudes personalistas, jamás les ha enseñado que hacer ante sus ausencias, más aún ahora cuando las dudas sobre su salud se han acrecentado notablemente. De igual modo los argumentos y las promesas que mantenían al pueblo esperanzado se han quedado solo en meras intenciones y a ello se ha sumado, luego de los comicios de las  primarias, a la que concurrieron más de tres millones de votantes y se alzara con los votos, un candidato de peso y capacidad, difícilmente derrotable en las próximas elecciones presidenciales.

 Son lo prolegómenos del finiquito de un propósito a todas luces delirante, absolutamente caprichoso, además de inconsulto y autoritario, que al agotar su impulso a fuerza de dinero y de ofrecimientos que no cumplieron  con su objetivo, sucumbió y ya  no le queda otra alternativa que ganar tiempo, descalificando y agrediendo como nunca antes a sus opositores. Todo lo que sube baja del mismo modo que todo lo que comienza termina y ese descenso forma parte del producto de infelices acciones y las consecuencias que de ellas se derivan. Las filosofías orientales denominan a estos factores como,  las leyes de causa y efecto. Harto elocuentes y generalizados son los desafueros que  ha cometido el gobierno a lo largo de estos años que han ido de fracaso en fracaso, empobreciendo a mansalva a la nación  y a sus habitantes.  Sin embargo  justifica sus yerros cuando le es menester, con el consabido discurso de achacarle las culpas a factores ajenos a sus responsabilidades.  El cinismo y la desvergüenza son una constante y los factores de poder apelan a todas las argucias que encuentran a su paso para justificar sus ineptitudes e imprevisiones. Claro ejemplo de ello, lo mostró recientemente el diputado Orángel López (Psuv/Monagas), al expresar que Petróleos de Venezuela (Pdvsa) debe iniciar una investigación profunda sobre los últimos derrames de crudo registrados en los estados Monagas y Anzoátegui; sus palabras son perfectamente claras y entendibles: 


“Todos reconocemos que se produjo un impacto ambiental. La estatal petrolera asumió responsabilidades con los pequeños y medianos productores y está desarrollando el plan de saneamiento, el retiro del crudo y el corte de maleza”. Advirtió que el problema merece la participación y unidad de todas las instituciones y de la comunidad en general. Fue enfático en afirmar: “La oposición está tratando de crear niveles de desestabilización”. Orángel López no descarta que los derrames de crudo, tanto en Monagas como en Anzoátegui, hayan sido provocados por sectores de la oposición. “Rechazamos la manipulación de la situación. No permitiremos que los accidentes los conviertan en una política para “guarimbear”. La oposición quiere romper la armonía entre la industria petrolera y las comunidades y están saboteando la Gran Misión Vivienda Venezuela, que es una de las misiones fundamentales en la coyuntura histórica que vive nuestro pueblo”. Evidentemente el diputado se cobra y se da el vuelto, triquiñuela tan gastada y nula y a pesar de ello no se  animan a  apartarla,  porque han agotado las excusas y también los discursos. De igual modo arremeten contra el candidato de la oposición, Capriles Radonski, con irracional violencia. 
 El pasado domingo 04 de marzo, motorizados y peatones presuntamente identificados con el sector oficialista arremetieron contra una concentración realizada por el candidato opositor Henrique Capriles Radonski en el sector Cotiza de la parroquia San José. El abanderado de la unidad, habilitado para confrontar con Chávez en las venideras elecciones de octubre, realizaba un recorrido por la popular zona caraqueña de Cotiza, cuando hombres armados dispararon sin motivo contra seguidores de Capriles Radonski, que concentraban en el lugar. Al mismo tiempo  un grupo de personas identificadas con el Psuv  se apostaron en las cercanías y se escucharon disparos. Vecinos del sector, abrieron las puertas de sus casas para que el candidato se refugiara. A medida que los manifestantes fueron avanzando, un grupo de motorizados arremetió contra ellos, lo que obligó a los participantes a replegarse. Afortunadamente solo hubo un herido, que resultó ser Ismael García hijo.  Es entonces, amigos y consecuentes lectores que los tiempos de las fundamentales decisiones se aproxima y deberán ser  el valor, la constancia y la firmeza  las armas para esa contienda. Pasen un feliz domingo, amigos todos…
Candidato presidencial de la MUD para las elecciones de Octubre
Henrique Capriles Radonski

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LA SORPRENDENTE ENFERMEDAD DE PÁEZ

General en Jefe José Antonio Páez

Juan Yáñez
Publicado en el Diario La Antena de San Juan de los Morros, Venezuela el 04 de marzo de 2012
                                                                             “Es un hecho reconocido por las generaciones que se han sucedido desde la guerra de independencia de Venezuela, que Páez sufría, con más o menos frecuencia, de ataques nerviosos de forma epiléptica, en una que otra ocasión, al comienzo o fin de los choques terribles que contra las caballerías de López, de Morales, de La Torre y de Morillo, libró en la pampa venezolana. Así, al entrar en acción en Chire y el Yagual, en la persecución del enemigo en los campos de Gamarra y Ortiz, y últimamente en Carabobo, después de espléndido triunfo, Páez fue por instantes víctima de esas horribles convulsiones que le privaban del uso de la razón, pero que al cesar, hacían aparecer al guerrero con tales bríos y con tal coraje sobre las fuerzas enemigas, que la presencia de aquel hombre portentoso era siempre indicio de la victoria. Afortunadamente para Páez y para Venezuela, aquél no llegó a ser presa de tan terrible mal en esos grandes hechos de armas que conoce la historia con los nombres de Mata de la Miel, Queseras del Medio, Cojedes, etc. etc., pues desgracia irreparable hubiera sido la muerte del sublime Aquiles, en la homérica lucha que presenció por tantos años la pampa venezolana”. De esta manera se expresaba Arístides Rojas en una de sus Leyendas Históricas, titulada “Las Convulsiones de Páez” que escribiera entre 1890 y 1891 en donde hace mención de la enfermedad que aquejaba a nuestro ilustre Centauro. En aquella época, en la que a Páez le tocó vivir, la ciencia de la salud aún estaba en pañales y más aún en determinar las causas de la enfermedad que sufría, la epilepsia; trastorno que parecía estar más cerca de lo demoníaco que de lo sintomático. Lo cierto, amigos lectores, que Páez hubo de padecer esta terrible dolencia que se manifestaba en los momentos más álgidos de sus valerosas acometidas.  La crónica histórica recoge ciertos episodios que dan cuenta de los síntomas con los que habría de luchar a la par de las acciones guerreras. El mismo Páez en su Autobiografía da cuenta de su trastorno. “Al principio de todo combate sonaban los primeros tiros, apoderábase de mí una intensa excitación nerviosa, que me impelía a lanzarme contra el enemigo para recibir los primeros golpes; lo que habría hecho siempre si mis compañeros, con grandes esfuerzos, no me hubiesen retenido". En su oficio de historiar, Arístides Rojas apela a los relatos que permanecieron en la relativa veracidad de lo anecdótico, que fueran conocidos y posteriormente trasmitidos por sus propios hombres. Un ejemplo preciso de ello lo apunta Rojas cuando describe la Batalla de Chire, donde Páez sirviera en 1815, como comandante de un escuadrón de lanceros en las filas del ejército del general Ricaute y en la cual  derrotara al coronel realista Sebastián de la Calzada, la que dice así: “Páez había recibido la orden de embestir a las tropas de Calzada, pero al comenzar la pelea, entra repentinamente en convulsiones. La causa inmediata de ese percance fue la siguiente: estaba Páez listo, cuando se le ocurre enviar uno de sus ayudantes a retaguardia de su cuerpo, con cierta orden. Al regreso del ayudante, que fue rápido,tropieza éste en la sabana con enorme culebra cazadora, a la cual pincha por la cabeza. Al instante el animal se enrosca en el asta de la lanza y la abraza por completo. Quiere el jinete deshacerse del animal, mas como no puede, con él llega a la vanguardia, en los momentos en que iba a librarse el célebre hecho de armas que se conoce con el nombre de Chire. El ayudante da a Páez cuenta de su cometido y agrega: "Aquí está, mi Jefe, el primer enemigo aprisionado en el campo de batalla" señalándole la culebra que contorneaba el asta. Páez torna la mirada hacia el arma del jinete y al instante es víctima del mal. Por el momento, el Jefe no puede continuar, pero ayudado de sus soldados que le echan agua sobre el rostro, se repone, y al escuchar la primera descarga monta a caballo. En derrota venían los suyos cuando a la voz de "frente y carguen", los jinetes tornan grupas, recomienzan la pelea y triunfan. ¡Y cosa singular! Mientras que los vencedores se ocupan en coger el rico botín, Páez sigue sólo al campo contrario, ya abandonado, en solicitud de enemigos, y en éste pasa todo el día, en un estado casi de sonambulismo. Al llegar la noche, el guerrero divisa una fogata, juzga que es la de su campamento, se dirige hacia ella, y al llegar es vitoreado por los suyos que le creían muerto o perdido”.
Sin dudar un instante sobre la valentía y el arrojo de Páez, estamos claros que la enfermedad producía en su mente una alteración que le dominaba por instantes y era necesario estimularlo para que superase el trance.  La ciencia deberá hoy día con seguridad tener explicación a estos fenómenos que no son aislados y dependerían de experiencias traumáticas que le tocara vivir a nuestro héroe durante su niñez y adolescencia. Páez que surgiera de la nada, de un hogar por demás modesto, le tocó vivir en el ambiente agreste y difícil del llano venezolano,  en que el juicio y el intelecto estaban supeditados a la naturaleza brutal y salvaje del medio existencial. Un hombre hecho a si mismo, que se formara en el escenario complejo de luchas por la supervivencia, de incontables sacrificios y también de no pocas esperanzas, donde sobresaliera la valentía, la osadía con fundamental pasión y el firme propósito de alcanzar una patria libre y soberana. Pasen un feliz domingo, amigos lectores…

CUANDO LA HUMILDAD TOMA NOMBRE PROPIO…

El maestro José Antonio Abreu 

Juan Yáñez
Publicado en el Diario La Antena de San Juan de los Morros, Venezuela, el 26 de febrero de 2012
                   “En la humildad reside la sabiduría y la grandeza” Anónimo
                                             La nobleza de espíritu es el principal atributo de los humildes, tanto, que por esa senda no será imposible alcanzar los estratos donde se encuentra la sencillez y la modestia en la plenitud de su pureza, como producto de la constancia, la firmeza, aunada a la probidad.  Pertinente siempre, es hablar sobre la humildad y más aún  en estos tiempos en que su escasez se ha evidenciado hasta tal punto, que estamos igual que Diógenes el cínico, quien se esforzaba inútilmente en encontrar a un hombre justo y no lo hallaba.  Afortunadamente en Venezuela, a pesar de tanta obstinación, pérdida de valores e infelices desatinos, aún existen hombres capaces de honrar nuestro gentilicio con la mayor dignidad; infaltable cualidad de los justos. Entre todos aquellos sobresale una personalidad inconfundible, por demás digna del mejor elogio, con una sencillez ilimitada e irresistible, que se opone a toda la opulencia de los que se resguardan en la arrogancia porque carecen de valores.  Nuestro homenajeado, con quien se enaltece una vez más nuestra columna y merecedor como siempre del más amplio reconocimiento, no es otro que el maestro José Antonio Abreu. La labor de esta figura trascendental de la música, es la fiel representación de la entereza, el esfuerzo y la perseverancia que hicieron posible y facilitaron las oportunidades para desarrollar el talento de muchos niños y jóvenes. Un ejemplo que ha trascendido como nunca otro, las fronteras de la patria y ha inspirado a muchas naciones a desarrollar los lineamentos e ideas de su musa.  De tal modo, que el itinerario de José Antonio Abreu al frente del Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela ha merecido un especial reconocimiento en fecha reciente por representantes de organismos internacionales como el Acnur, Unicef, Onu Mujeres,  Onusida entre otros. Diversas agencias de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Venezuela, manifestaron su apoyo a la postulación del maestro José Antonio Abreu al Premio Nobel de la Paz. Una feliz y oportuna iniciativa que honraría la labor de este venezolano de excepción con suficientes antecedentes para merecer tan apreciada distinción. Todas las  organizaciones que hemos nombrado, consignaron  ante la Academia Internacional de Hagiografía un comunicado en el que respaldan y reconocen la labor del maestro Abreu en el Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles del país. Un fragmento con que da comienzo el texto de la postulación, dice así: “Las Agencias del Sistema de las Naciones Unidas en Venezuela tenemos el agrado de dirigirnos a Ud. en virtud de avalar la postulación al Premio Nobel de la Paz al Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, fundado por el Maestro José Antonio Abreu”.
“El Sistema” ha trabajado durante años con nuestras Agencias en el país, pues su misión y la de Naciones Unidas coinciden con la consecución de la inclusión y equidad, el desarrollo de capacidades y las oportunidades que pueden contribuir con la construcción de una cultura de Paz comunitaria. Sus 37 años de existencia, con más de dos millones de niños, niñas y jóvenes incorporados, evidencian que es posible superar barreras ideológicas, de idiomas, culturales y conflictos a través de la educación musical, como una herramienta poderosa en el camino hacia la transformación y el desarrollo humano”.
La misión del maestro Abreu viene de lejos, aún  antes que fundara el “Sistema” había ya dado comienzo  una tarea encaminada en la preparación de los recursos humanos que demandaría la puesta en práctica de su iniciativa, orientada  preferentemente a aquellos con menos acceso a las oportunidades formativas en materia musical.  Ya en 1975 había logrado tras intenso trabajo constituir una orquesta sinfónica  que se integraría con los alumnos de las escuelas de música del estado. De esa manera y convocando a los jóvenes entusiastas de todo el país, da inicio a la primera Orquesta Sinfónica Juvenil de Venezuela, que debutara el 30 de abril de ese año. Ese fue el punto de partida de un sueño hecho realidad con que lograra  la inclusión de Venezuela en los mejores escenarios del mundo y le valiera el Premio Internacional de Música de la UNESCO que reconoce la constancia y la aplicación de métodos de enseñanza significativos, que fueron creados por el maestro Abreu para niños y jóvenes del mundo entero.  En 1998 el Maestro Abreu fue designado Embajador de Buena Voluntad de UNESCO, dado su compromiso con la Paz y la Música. A posteriori en  2004, UNICEF reconoció de igual forma al “El Sistema”, por simbolizar un modelo de equilibrio social para la niñez y adolescencia de Venezuela, propiciando la inclusión de los menos favorecidos por situaciones socio-económicas, ubicación geográfica y discapacidades físicas o cognitivas. Este año, el Sistema de orquestas juveniles e infantiles  y UNICEF firmarán un acuerdo para “sistematizar este aclamado modelo que contribuye a romper el ciclo intergeneracional de la violencia y pobreza en la vida de los niños y niñas, fortaleciendo los esfuerzos de El Sistema para extender fuera de Venezuela  su exitosa experiencia”.  A todo ello, representantes de la Academia Internacional de Hagiografía de Venezuela anunciaron  la postulación al economista y músico venezolano José Antonio Abreu, creador del Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles, al Premio Nobel de la Paz.  Merecida postulación  para el maestro, quien acaba de cumplir 72 años y aún anima una firme vocación de servicio, que ha hecho de la humildad su inseparable compañera… Pasen un feliz domingo amigos todos.  
Material gráfico: noticialdia.com

EL CARNAVAL, LOS POLÍTICOS Y SUS DISFRACES…



Juan Yáñez
Publicado en el Diario La Antena de San Juan de los Morros, Venezuela el 19 de febrero de 2012
                                                        Decime quién sos vos, decime dónde vas, alegre mascarita que me gritas al pasar (De la letra del tango: “Siga el corso” de Aieta y García Jíménez) 

                          Cuando éramos niños el carnaval significaba esencialmente agua, papel picado y serpentinas. También los disfraces, las comparsas, los desfiles y los bailes irrumpían y hacían las delicias de niños, jóvenes y viejos. Pero por sobre todo, era un breve período en que se entronizaba con desmedida energía, la diversión, la broma y la holganza. Esperábamos todo el año esta entretenida fiesta en que la despreocupación descollaba en un animado escenario, apropiado para hacer todo aquello que nos viniera en ganas y que en situaciones normales fuera impropio o indecoroso. Según Mijail Bajtin, autor de "La cultura popular en la Edad Media y el Renacimiento" se refiere al carnaval de esta manera: “Los espectadores no asisten al Carnaval, sino que lo viven ya que el Carnaval está hecho para todo el pueblo. Durante el Carnaval no hay otra vida que la del Carnaval. Es imposible escapar, porque el Carnaval no tiene ninguna frontera espacial. En el transcurso de la fiesta sólo puede vivirse de acuerdo a sus leyes, es decir de acuerdo a las leyes de la libertad (...) El Carnaval era el triunfo de una liberación transitoria, más allá de la órbita de la concepción dominante, la abolición provisional de las relaciones jerárquicas, privilegios, reglas y tabúes (...) Todos eran iguales y reinaba una forma especial de contacto libre y familiar entre individuos normalmente separados en la vida cotidiana por las barreras infranqueables de su condición, su fortuna, su empleo, su edad y su situación familiar”. 

 Hoy, en que la vida ha seguido un derrotero que se aleja de las tradiciones populares, han cambiado las costumbres. En estas fechas carnestolendas, es el viajar por distracción o placer la principal motivación de aquellos que vivimos en las ciudades y los que no podemos, disfrutamos y reposamos en casa. Todavía en los niños, -por fortuna para todos- existe el anhelo de disfrazarse para personificar a los héroes de ficción con la intención de imitarlos y estimularse con ello. Sin embargo, -viene al caso, encontrándonos en pleno deleite de estas fiestas- como ha sido siempre, existen personas que van todo el año disfrazados, no por festejar el carnaval (aunque sus actos no escapen de una actitud definitivamente carnavalesca)  sino por ocultar sus malas  intenciones. Son los disfraces la herramienta que emplean estas individualidades, un subterfugio pleno de astucia y disimulo. Correcto es emplear el vocablo mascarada, sinónimo de disfraz, ambos propios del carnaval, aunque con diferente vínculo. 
Y es en esta apreciación en que intentaremos orientar nuestra glosa semanal. Según el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua,  mascarada significa:  f. Festín o sarao de personas enmascaradas. || 2. Comparsa de máscaras. || 3. farsa (ǁ enredo, trampa para engañar)... 
Insistimos sobre el tema, diciendo que algunas personas, perfectamente identificables, se muestran durante todo tiempo y lugar disfrazadas, porque si no lo hicieran les sería imposible alcanzar sus propósitos y como además carecen de toda virtud, ello sería un inconveniente insalvable para sus gestiones y propósitos. Los disfraces son variados y acordes a sus apetencias; es claro que deberán mostrarse en consonancia a los designios que ocultan en sus intrigas y manejes. El disfraz más generalizado es el de cordero, la antitesis de su felonía lobuna. Asimismo y para dar más efectividad a sus tramas, se disfrazan de distinguidas figuras de la vida eterna, como lo son los ángeles, arcángeles o querubines y con ello mostrarse como emisarios de la paz, el amor y la bondad, para engañar a los que le cuadre con falsas palabras de solidaridad.  Fieles al viejo axioma de prometer antes que dar, porque la promesa no empobrece, siendo el proveer lo que realmente disminuye o arruina. Otro de los ingenios que estos personajes conservan en su guardarropa es precisamente para ocultar su cobardía, es el disfraz de valiente. La valentía es una virtud que se demuestra con el arrojo y como carecen de ese valor, se tornan bravucones, intolerantes jactanciosos y amenazan a todo el mundo. Jactancia por demás ridícula porque a la hora de enfrentarse cara al peligro, el miedo los descontrola sin medida, ni consuelo y no saben por donde aventarse. Este el disfraz que menos les aguanta y el que esconde sus mayores vicios y canalladas. Personajes de esta calaña y también otros cultivadores de la mentira, han existido a través de la historia, mayoritariamente en el campo de la política. En la actualidad no escasea este elemento humano, medra todavía. En los cinco continentes están presentes, aunque la evolución de la existencia les ha demandado superar sus artilugios para continuar engañando. Hoy tienden a no alcanzar la efectividad de otros tiempos y se hayan ya a nuestro parecer en vías de extinción. No es necesario nombrarlos; se encuentran en toda dirección, a la derecha, a la izquierda, arriba o abajo y cada uno de ustedes, consecuentes lectores tendrá su propio bagaje en la mente. Solo nos queda desearles, amigos todos, que disfruten un feliz y apacible carnaval...
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